lunes, 16 de febrero de 2009

Jibun no Unmei Cap XXIX

Llevaba un tiempo sin emocionarme por cortar descaradamente algunas partes de este fic ^^ y creo que quedó bien a pesar de tantas modificaciones XDD claro, esas modificaciones que han hecho que este sea el capítulo 29 :S En fin, que los disfruten ^^


Cap XXIX Confusiones


Y mientras esas situaciones se daban, mientras Shizuru despistadamente dejaba notar que algo no marchaba bien, Natsuki se consumía entre los celos y la desesperación. Sei-dono había tenido citas recurrentes y era de esperarse si los dos tenían un compromiso pactado y ella seguía creyéndole estúpidamente.


El desvelo se notaba, inclusive ella podía empezar a faltar a clases mientras trataba de pensar que ocurría cuando ella no estaba. Shizuru le besaba? Le acariciaba? Un vuelco en el estómago le atacó en ese momento y corrió al cuarto del baño. Se estaba volviendo loca. Se recostó ligeramente. Faltar a las dos primeras clases no estaba dando resultado. Un médico se había encargado de certificar alergia o algo así para justificar sus faltas recientes en las primeras horas.


La realidad era otra, no podía dormir y pasaba las horas pensando. Atormentando con las ausencias de Shizuru y sus faltas de presencia los domingos. Sintió un lametazo en la cara y volteó.


-Dhuran…


Dhuran parecía entender la situación, dándole un apoyo que ella entendía como muestra de afecto. Dhuran era el regalo de Shizuru, pero ahora…ese animalito no era más una mascota, era una parte de Natsuki.


Su teléfono celular empezó a sonar. Reconoció el timbre. Era Mai.


-Si?

-Natsuki sigues en el apartamento?

-Si. No creo ir a clases hoy. Me siento…algo cansada…

-Natsuki – interrumpió Mai – entiendo, pero me siento preocupada porque hoy voy a quedarme en casa de Reito-san…

-En casa de Reito-san? – preguntó Natsuki.

-No es lo que estás pensando -titubeó Mai – Mikoto-chan quiere organizar una comida hoy, nos han invitado a todos, pero..

-No te preocupes Mai…de toda forma no pensaba ir… - contestó Natsuki – Gracias..

-Natsuki, segura que estarás bien?

-Si – Natsuki sonrió – a veces Mai parecía una hermana real.


Colgó después de charlar un rato más y se recostó nuevamente. Le dolía la cabeza. Aspirinas, sabía que estaban por algún lado. Le dolían hasta los ojos. Cerró las cortinas. Oscuridad…Si, se recostó en la cama mientras pensaba que esa escena se le hacía familiar.


Se sentó de un solo movimiento en la cama. Si. Shizuru una vez estuvo así. Una marea de confusión pasó por su mente mientras se mesaba los cabellos.


-Qué pensabas en ese momento…Shizuru…


Se recostó nuevamente mientras sentía los párpados pesados. Tal vez ahora si lograra dormir. La habitación comenzaba a dar vueltas. Sería hambre? No quería comer, de hecho no sabía si había cenado ayer.


Las sombras bailaban frente a sí y Natsuki perdió la conciencia en ese momento.


Shizuru miró llegar a Mai junto con Reito, pero Natsuki no se encontraba por lugar alguno. Su mirada confundida esperaba notarle en algún lugar. Si bien se habían visto esa semana brevemente, la realidad era otra. Natsuki se notaba un poco alterada y ella estaba como una tumba. Comían en silencio y no decían más. A pesar de que ella le esperaba a las salidas, Shizuru evadía ese contacto.


Su impaciencia se incrementaba. Dirigió sus pasos a donde Mai se encontraba y la separó ligeramente de ella. Hablaron varios minutos mientras la agobiante mirada de Nao se centraba en ella.


Ataviada con con Kimono, Shizuru se mostraba en todo su esplendor. Nao miraba lentamente esa escena mientras en sus manos sostenía un vaso de cristal con un líquido de color extraño dentro. Dio un sorbo. Parecía hechizada por esa presencia y porte.


Apuro el contenido de su bebida mientras planeaba que hacer en ese momento que se encontraba sola.


-Espero que eso no sea alcohol – interrumpió una voz detrás suyo mientras Nao escupía violentamente lo que estaba ingiriendo y tosía. Una palmadas en la espalada le ayudaron a recuperar la respiración mientras una mano le tendía un pañuelo.

-Okuzaki Akira... y…Tokiha Takumi… - murmuró Nao.

-Te encuentras bien, Nao-san? – preguntó Takumi, quién era la persona que le tendía un pañuelo. Le dije a Akira-kun que no te hablara mientras bebías, pero no hizo caso.

-Maldi… - una sonrisa interrumpió la expresión de Nao, era la primera vez que le veía hacer ese gesto.

-Akira-kun, sería bueno que te comportarás – interrumpió Takumi.

-No ha sido nada grave, Takumi – musitó Akira mientras mantenía su mano derecha en el bolsillo y se dirigía a la mesa central.


La mirada de Nao siguió atentamente a donde miraba. Shizuru salía de la fiesta a toda prisa mientras se dirigía al estacionamiento y Akira se movió tan rápido que pronto se perdió de vista.


-Shizuru-sama?

-Ah! Akira…qué estás haciendo aquí?

-Vine para acompañarla, necesitará quien la espere, no es así?


Shizuru miró ese rostro preocupado y asintió levemente. Akira ocupó el asiento de copiloto y el auto se alejó de allí. Llegaron rato después al apartamento de Natsuki y Mai y Shizuru dejó a Akira en el asiento para dirigirse ella sola al encuentro de aquella chica.


El ascensor subió lentamente mientras Shizuru sentía su corazón latir aceleradamente. Algo le estaba pasando a Natsuki y ella no era capaz de descifrarlo. Tomó la copia de la llave y entró. La sala estaba iluminada, pero las demás puertas de los cuartos estaban cerradas. Llegó lentamente a la habitación de Natsuki y abrió la puerta. Había una pequeña luz encendida, y las sábanas estaban revueltas, como si la dueña de esa cama hubiese tenido infernales pesadillas.


Tocó la cama. Estaba fría. Natsuki no había estado en ella desde hace un buen rato. Sintió una mirada en su espalda, penetrante, fría y volteó. Sólo así pudo verla. Natsuki se hallaba sentada en el suelo con la espalda apoyada en la pared. Su mirada era confusa y denotaba ira.


-Natsu…

-No te acerques! – interrumpió la voz – No te acerques, Shizuru!

-Natsuki…


La susodicha se incorporó lentamente mientras era observada por la intensa mirada de Shizuru. Su ropa se encontraba bien, pero parecía no haber dormido lo suficiente. Pudo apreciar el color opaco de sus ojos por la falta de luz. Aquellos ojos llenos de vida eran tan fríos en este momento.


Natsuki llegó hasta quedar frente a ella. Era un poco más baja, y aparentemente más frágil, pero Shizuru sabía que eso no era cierto. Pensaba en eso cuando de repente se vió empujada hacia la cama y sin previo aviso. Cuando reaccionó Natsuki estaba sobre ella mientras mantenía sus manos aprisionadas con las de ella.


-Qué eres de él, Shizuru? – preguntó Natsuki con una voz que no parecía la suya.

-Qué? – preguntó Shizuru sin entender la pregunta que Natsuki hacía, parecía no tener coherencia alguna.

-Dímelo! Por qué pasas tanto tiempo con él? – preguntó Natsuki de nueva cuenta mientras presionaba con mucha mayor fuerza aún y una lágrima resbalaba por su rostro.

-Natsuki…- el corazón de Shizuru amenazaba con quebrarse allí mismo al igual que su entereza. El dolor de Natsuki era tan grande como el suyo propio.


Sintió entonces la boca de Natsuki recorrer su rostro mientras luchaba con el obi del kimono. Su paciencia se estaba agotando y Shizuru sabía cuan poca era esta. Natsuki soltó brevemente sus manos para deshacer el lazo y abrir lentamente el traje. Shizuru quiso reaccionar, pero no la dejó, nuevamente Natsuki tenía el control de su cuerpo y sabía que esa no era la Natsuki de siempre.


Los besos dejaron de ser suaves, cada vez se hicieron más fuertes, más salvajes y de repente cesaron. Le contemplaba, lo sabía. Los ojos verdes recorrían lentamente su piel y las manos y boca acompañaron de nueva cuenta ese recorrido. Dolor y placer, era algo diferente. Pero después de todo nada es dulce eternamente. Shizuru empezaba a seguirle el ritmo pero Natsuki se detuvo nuevamente.


Una queja escapó lentamente de los labios de Shizuru y Natsuki sonrió felinamente mientras le miraba.


-No importa… - dijo lentamente.

-Qué? – preguntó Shizuru – ahora era Natsuki quién no le dejaba reaccionar.

-No importa cuantas veces le veas y cuanto crea él – contestó Natsuki – porque esto me demuestra Shizuru – continuó mientras soltaba las manos y le tomaba el rostro entre las manos – que sigues siendo mía.


Le siguió un beso invasivo y húmedo, mientras exploraba su boca, Shizuru entendió a lo que se refería Natsuki y supo que tenía que hablar, pero eso sería después de algún tiempo, por ahora, tenía otras cosas que hacer.

7 comentarios:

  1. Se ha hecho esperar este capitulo xD
    pues nada, como siempre se me hacen cortos los caps ^^
    sigue asi
    sayonaraaa

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  2. Ara!! que fuerte escena...da miedo...y curiosidad...

    Rachel

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  3. Genial genial el capitulo
    wAaAa lo malo es que = ami
    se me hacen muy cortos T.T
    espero que continues pronto
    wOo O.O Natsuki actuando asi
    que genial

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  4. ehhh...que chido cap.
    las ultimas escenas megustaron
    espero la conti...por fa.
    saludos.

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  5. Gracias por comentar, en cierta forma a mí también me gusto este cap, es uno de mis favoritos de todo el fic ^^

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  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  7. Me ha encantado...
    me he leido como 20 capitulo en 2 dias :p...
    Lo mejor se hace espera no xD gracias por seguir subiendolo

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