Hola gente,
Me alegra estar de vuelta luego de unas buenas vacaciones, en parte siento nostalgia por los buenos momentos vividos pero por otro lado es agradable estar en mi cuarto, en mi cama, con mis cosas, mi Internet,...
La mayoría habló y acá está la continuación de Delirium, además ilustrada con un pequeño regalo que Aru nos envió y me gustó mucho, seguro a ustedes también. Lo siento por las personas que esperan las otras opciones, trataré de publicarlas pronto.
Besos y buenas noches!
Advertencia: Este capítulo contiene algunos comentarios que pueden ser ofensivos para los religiosos. Lea bajo su propio criterio.
Autor: Aru
Capítulo 10: Llamadas telefónicas
El primer día de trabajo, quizás el más difícil de todos, adaptándose a la forma de ser de las cosas. Lily estaba realmente nerviosa; ése día había comprado ropa nueva, trajes de “gerente elegante”, zapatos de tacón, mallas oscuras, se arregló el cabello, rizándoselo en unas hermosas olas formadas por sus mechones dorados; se maquilló con cuidado y luego de creerse lista, se miró en el espejo.
“Bastante aceptable”
Casi no se reconocía, el cambio había sido increíblemente grande.
Eran las seis de la tarde y por fin haría su primera aparición en un trabajo sumamente importante y que requería mucha presencia.
“Tranquilízate, Lily. Tampoco es como si fueras a modelar o algo por el estilo. Por ahora, lo más necesario es solventar las deudas y eso se hace en la oficina”
Estaba casi convencida de ese hecho, pero aún así, ¿Por qué esforzarse tanto en arreglarse? Bueno, mejor prevenir que lamentar; además, Shane había mencionado que tendría una cita ahí mismo en el restaurant y quería causar una buena impresión.
Salió de la habitación bastante pensativa, estando mas en sus interiores que en la tierra. Alice como casi siempre, no estaba y Will se encontraba en su habitación, incapaz de salir todavía, justo como Shane. Por ahora, los únicos en la casa eran Charles, los perros y la rubia.
Bajó las escaleras con su abrigo en un brazo, dejando mostrar su elegante camisa blanca con una falda ejecutiva a la cintura que llegaba hasta sus rodillas. Cuando se disponía a salir para dirigirse a la parada de autobús fue detenida abruptamente por Charles, quién con su llamado fue capaz de sacar a Lily de su estado inerte.
-Disculpe señorita, Lily. ¿A dónde se dirige?-El señor habló con curiosidad, esperando a que la rubia respondiese, por su lado, la pregunta la confundió un tanto pero respondió.
-Al restaurant…-habló con cierta vacilación, puesto que le parecía extraño que aún desconfiaran de ella.
-He estado esperando este momento. Verá, la señorita Shane me ha dado órdenes explicitas de no dejarla partir si su intención era tomar el autobús.
-¿Y entonces cómo pretenden que vaya?-Preguntó Lily, con una inocencia casi torpe.