sábado, 18 de abril de 2009

Maka-Maka capítulo 7

Hola pervers, una vez más os traigo el pecado XDDDD, siiiiiiiiiiiiiiiiii el capitulo 7 de Jun y Nene esas dos chicas aficionadas a mantener relacciones sexuales el los sitios más insospechados e incluso públicos XDDD venga aquí lo tenéis y cuidadin si ponéis en práctica sus enseñanzas por que os puede pasar como a ellas en el capi de hoy
ahí tenéis!!!!
Advertencia: Debido a la gran carga de erotismo presente en este material, rogamos que sólo sea visto por personas mayores de edad y sin complejos de ningún tipo. Por la misma razón las imágenes tienen un tamaño mucho menor, para verlas en detalle, debes hacer clic sobre la misma.
Un saludo muy especial a la gente de MWF por su genial traducción, GRACIAS CHIC@S!!!!!!





























































viernes, 17 de abril de 2009

Shōjo Kakumei Utena OST 1

Hola Gente!

Llegó el viernes, mi día favorito de la semana. Tenemos material para descargar, se trata del primer OST de Utena, una serie que ya es un clásico del yuri. Además, es una de las series preferidas de nuestra querida Arena. 

Me gusta sobretodo la canción Zettai unmei mokushiroku ^^ es una larga historia de por qué ese tema, pero les dejo una de las versiones, aunque mi favorita es la industrial mix, así la escuchan mientras esperan a que baje el OST completo.

Feliz fin de semana!







jueves, 16 de abril de 2009

Kannazuki no miko - Aoi Tsuki to Taiyou To Pág 7- 12

Hola Hola yeah yeah!!! Hoy os traigo la continuación de este doujin guarrindongote ole ole ole ole madre mia como os vais a quedar. Ufff no se que me pasa hoy creo que me ha afectado ver a Chikane y Himeko... bueno aquí os lo dejo y atención por favor a la última frase de Chikane...

Advertencia: Está subidito de tono así que las menores que miren Bear Kruger y cosas de esas pero esto no.



Y ahora es cuando me quedo o_O que quieres tener un QUEEEE??? Precaución amigo conductor Chikane ya no quiere jugar PELIGRO PELIGRO, evacuen el baúl (a noser que seas un pervertid@ de los buen@s) mmmmm da que pensar.... bueno se acabó!! Continuará!!

miércoles, 15 de abril de 2009

Confesión (Oneshot)

Hola gente del Baúl!

Akari al habla, Ali-chan ofrece disculpas pues hoy no puede postear. Espero disfruten el material que seleccioné.

Creo que algun@s de ustedes recordarán aquel magnífico Oneshot de shiznat llamado Despedida, bueno ahí se los dejo para que lo relean y así refresque su memoria, pues el posteo de hoy es una especie de conexión. De la misma autora pero ahora desde el punto de Natsuki unos dos años después.

Este oneshot fue publicado en el Fanfiction.net. El fic de titulo Confesión es propiedad de DarkBlueMint, ruego al autor se ponga en contacto con nosotras para cualquier duda o modificación.

Confesión

Autora: DarkBlueMint

Disclaimer:… por que esa insistencia de romperme el corazón haciéndome admitir estas cosas.

Notas (de la autora): Se supone que tengo que escribir como nueve fics en ingles que he prometido, por otro lado… la inspiración te lleva y uno se tiene que dejar llevar.
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Lo peor de no ver a la persona que amas por más de dos años (aparte del hecho de no ver a la persona que amas por dos años), es el darte cuenta que la amas después de que se va de tu vida. Uno siempre dirá que es más inteligente, que lógico que estas cosas jamás le van a pasar y que, si alguien demuestra un amor absoluto y devoto, nadie va a ser tan imbécil como para dejarlo pasar.

Kuga Natsuki no era muy inteligente, o lógica (y según cierta araña de cabellos rojizos era un tanto imbécil); por esa razón es que Fujino Shizuru tuvo que irse a la Universidad de Kyoto para que ella se diera cuenta que amaba a la mujer de la misma manera que ella era amada. Natsuki no podía entender porque se tenía que ir tan lejos (la excusa de que Shizuru había nacido allí era algo que prefería ignorar); para ella Kyoto bien podía quedar en otro continente, no era como si la motociclista podía subirse a su vehículo favorito y simplemente llegar allá.

Igual decir que no la tenia mas en su vida era un poco exagerado, sus vacaciones nunca coincidían, eso era cierto (y esto era algo que Natsuki agradecía, porque con sus sentimientos despertaron sus hormonas y una cosa era imaginar a la chica de cabellos claros en bikini y otra era verlo en vivo y directo); pero hablaban por teléfono y usaban computadoras para comunicarse casi semanalmente (al principio era diariamente… y era sorprendente saber que Natsuki era quien insistía en no terminar su día sin hablar con Shizuru al menos una vez).

Además hoy, ahora mismo, Shizuru estaba a punto de llegar de Kyoto a Fuuka por primera vez en dos años, razón por la cual cierta chica de cabellos negros había tomado el habito nervioso de caminar de un lado a otro esa tarde. No porque estaba nerviosa de verla otra vez (aunque estaba terriblemente nerviosa de verla otra vez), sino porque había tomado la decisión motu proprio (o mas bien sus amigos, araña maldita incluida, la habían guiado a tomar la decisión correcta) de confesarle sus sentimientos a la antigua Kaicho en el momento de verla.

Y todo seria más fácil si alguien le hubiera dicho que palabras decir, ya que ella estaba segura que un simple ‘te amo’ era muy poco y un ‘soy una imbécil espero que todavía me quieras y lamento terriblemente haber tardado tanto y no se porque no te lo dije en un mail’ le parecía demasiado. No había ayudado que sus ejemplos en confesiones fueran un poco… diferentes a lo normal (las HiME no hacían nada normal aparentemente).

Después de todo esos ejemplos correspondían a Mai y Mikoto (que mas que una confesión de amor simplemente había sido una kendoka reclamando los pechos de Mai como suyos… para tristeza de Reito y Tate) o Nao y Shiho (que para la propia paz mental prefería no considerar que podía haber pasado para que ellas terminaran juntas… sin muerte de las dos involucradas) o Midori y Yohko (de ninguna manera iba a embriagarse solo para confesar su amor, gracias).

Cuando Natsuki se dio cuenta que su ultima opción era recurrir a Yukino (no estaba tan desesperada para enfrentar a Suzushiro), decidió no pedir ayuda y arriesgarse sola…

Cosa que ahora la tenia muy arrepentida, ya que la diosa de cabellos castaños claros y la mirada de rubíes estaba frente suyo en ese momento. Tan hermosa como la ultima vez que la había visto en esta misma estación de ferri, el cerebro de Natsuki hizo cortocircuito (nunca se había dado cuenta que respirar requería un esfuerzo consiente… y lo difícil que era hacerlo cuando todas sus funciones estaban mas ocupadas tratando de absorber la visión frente a ella). Los ojos eran tan brillantes y hermosos como recordaba, la sonrisa era tan perfecta y encantadora como recordaba, el cuerpo era… mucho mejor de lo que recordaba.

“Eres perfecta…” La voz sonaba hipnotizada, y Natsuki debería estarlo ya que sus ojos no se movían de los pechos de Shizuru (¿Cuándo demonios se transformo en una pervertida?). “Digo… te extrañe… es muy bueno verte.”

“También extrañe a mi Natsuki.” La sonrisa de la chica de ojos rojos se volvió tierna, y Natsuki no pudo evitar notar la verdadera felicidad en su voz; sus ojos se cerraron al escuchar que Shizuru la había llamado suya, y parte del miedo y nerviosismo que había en su interior comenzó a esfumarse (claro que era solo una parte). “¿De verdad Natsuki cree que soy perfecta?”

Algo en el tono de voz hizo que los ojos de la motociclista se abrieran rápidamente, en los ojos carmesí se vislumbraba incredulidad y un poco de dolor (cicatrices y miedos que dos años no parecían haber borrado); también estaban llenos de la felicidad que había escuchado antes, seguramente por las palabras que se escaparon al verla. Antes de que pudiera evitarlo su corazón se revelo contra su cerebro (que apenas se estaba recuperando del cortocircuito previo) y en tres pasos Natsuki estaba besando a Shizuru por segunda vez en su vida.

“Te amo.” Las palabras correctas se escaparon sin que se diera cuenta. “Lamento que me tomara tanto decirlo…” Un tercer beso se deposito en los labios de la serpiente (cuyo cerebro estaba tratando de procesar si todavía estaba dormida o no… todos sus sueños se estaban haciendo realidad después de todo). “Y estoy casi segura que sigues sintiendo lo mismo, pero me gustaría que lo confirmes.” Natsuki dijo muy nerviosa después de que Shizuru pasara unos cinco minutos sin decir palabra.

“Te amo también, mi Natsuki.” Shizuru confirmo entre risas al ver la desesperación en los ojos esmeralda. “Y si Natsuki sigue dándome besos como esos, estoy segura que le voy a perdonar que le haya llevado tanto tiempo.”

Y con esa sentencia de Shizuru, Natsuki (muy alegremente) comenzó a cumplir su pena.

Fin.
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Más Notas (de la autora): Es muy difícil para mí comparar a Natsuki con un lobo en español… Nao y Shizuru en cambio son mucho más fáciles en sus comparaciones con sus respectivos animales.

martes, 14 de abril de 2009

Reiniciando la vida - Capítulo 13 (Final)


Hola hola,

Porque todo en la vida tiene un final, hasta acá nos trajo el río con la historia de Eileen y Katsumi, al fin dejará de sufrir nuestra japonesa y las cosas tomarán un curso definitivo. En fin, ha sido para mi un placer haberles traído esta historia, agradezco a Eli por haberme dejado hacerlo. A tod@s mil gracias por seguirla.

Autora: Eli
Capítulo 13: La calma.


Tuve un sueño largo y extraño, me encontraba en un mundo distorsionado, las formas se curvaban en ángulos anormales e irreales, nada tenía sentido y yo tampoco me esforcé por encontrarle el sentido, simplemente me sabía dormida en un sueño profundo y que a pesar de no saber nada de la realidad, no tenía nada que temer.

De pronto algunas cosas volvieron a mi mente, y a pesar del sueño pude recordar claramente algunos de los detalles de las cosas sucedidas durante mi “calvario” (por llamarlo de alguna manera), desde que conversara con Eileen por primera vez, pasando por la primera amenaza de Andrea, por el accidente y las visitas en el hospital de Antonia y Eileen, todo estaba volviendo, el mundo parecía cada vez más real.

De pronto me vi de regreso en la realidad por completo. Sentí mi respiración ahogada por algo que había sobre mi cara. Solté un quejido y abrí mi ojo tratando de enfocar la imagen, lo primero que vi fue un tubo de luz en el techo, un techo blanco y paredes del mismo color.

“Estoy en el hospital” me dije antes de voltear la cabeza al escuchar a alguien moverse a mi lado al verme despertar. Eileen.

Eileen se encontraba a mi lado, y hasta antes que yo despertara estaba durmiendo a mi lado, con la cabeza apoyada en la orilla de la cama, sentada en una incómoda silla. Apenas se dio cuenta que yo despertaba se acercó a mi tomando mi mano suavemente.

- Eileen- susurré escuchando mi voz ahogada por una máscara de oxigeno que ocupaba gran parte de mi rostro.
- Shhh...- hizo ella comenzando a acariciar mi cabeza.-: no hables, descansa, ya todo está bien, nada malo puede sucedernos ahora.
- ¿Qué pasó con Andrea?- no pude evitar preguntar.
- Está hospitalizada, bajo custodia policial.
- ¿Cuánto tiempo he estado aquí?- interrogué comenzando a despertar del todo, recordando más específicamente todos los detalles de mi travesía de las ultimas semanas.
- Ya va casi una semana...- respondió Eileen luego de haber titubeado unos segundos su respuesta.-: Mañana será una semana exacta desde que te encontramos en la calle inconciente luego que me llamaras para decirme donde estabas.

Luego de eso me quedé en silencio, mirando a Eileen a mi lado que me devolvía la mirada llena de amor y cansancio. Dejé que pasaran unos minutos y le dije:

- Deberías ir a descansar, te ves muy agotada- apreté mi mano en torno a la suya un poco más.
- No quiero dejarte sola.- dijo preocupada-: No después de lo que ha pasado en este tiempo.
- Mi amor...- dije casi en un susurro cerrando los ojos. Respiré profundamente el oxigeno en la mascarilla, aclarando mis pensamientos del todo, entonces añadí-: Estaré bien, si dices que Andrea está hospitalizada y bajo custodia, nada malo podrá pasar. Ve a descansar por favor.
Hablaba lento y muy bajito, esforzándome por darle la mejor impresión a Eileen, para convencerla de irse a descansar.

- Iré a darme una ducha y volveré- dijo inclinándose sobre mi, depositó un suave beso en mi frente, luego añadió con una sonrisa-: No vayas a ninguna parte.

Sonreí como pude, tratando de decirle con la mirada lo mucho que la amaba mientras ella salía por la puerta de la habitación caminando de espaldas, mirándome siempre, respondiendo a mi amorosa mirada. Antes de cerrar la puerta me lanzó un beso con su mano, luego salió y desapareció de mi vista.

Me encontraba muy cansada, realmente no podía mantenerme despierta, pero al menos no sentía dolor alguno. Quise moverme, pero una ligera puntada en el costado no me lo permitió, me quejé y dejé de intentarlo de inmediato. Entonces entró una enfermera, que al entrar me dijo:

- La señorita Eileen me dijo que había despertado, necesito revisar sus lesiones.
- Está bien- respondí tratando de que mi voz sonara un poco menos temblorosa.
La enfermera me destapó y abrió la camisa del pijamas del hospital, me incorporé un poco y logré ver un parche enorme cubriendo gran parte de mi costado izquierdo.
- ¿Qué tan grave es?- pregunté apoyando mi cabeza de vuelta en la almohada.
- No me compete darle esa información... – dijo tratando de eludir la pregunta, pero al mirarme y ver mi mirada seria y inquisitoria sobre ella dijo-: Bastante, pero tuvo suerte, el ácido no alcanzó a perforar el pulmón, eso habría sido fatal... Debe esperar a que venga el doctor, supongo que vendrá pronto.
- Gracias.

Luego de ese pequeño dialogo no volvió a pronunciar palabra, simplemente se limitó a limpiar la herida en mi costado, las quemaduras que me hice en las muñecas al soltarme de las amarras cuando escapé de Andrea y revisar mi rodilla. Al terminar se retiró. Entonces yo me dormí sin soñar en nada, simplemente descansando, con la mente en blanco.

Desperté al cabo de unas horas, me dolía un poco el costado y tenía mucha sed. Abrí mi ojo y bostecé. Eileen llegó a mi lado apenas me vio despertar, tomando mi mano otra vez.

- Ya regresé- me dijo a pesar que yo ya lo había notado, no era necesario decirlo. Sonreí soñolienta.
- Amor... Tengo sed.- le dije doblando la cabeza hacia donde estaba ella para mirarla mejor.
- Te traeré un vaso de agua- respondió con una sonrisa tierna en sus labios. Acto seguido salió por la puerta y regresó a los pocos minutos con una botella de agua mineral y un vaso. Sirvió agua en el vaso, lo puso sobre la mesita al lado de la cama y levantó la cama para que yo no tuviera que hacer fuerza para levantarme, luego me ayudo a quitarme la mascarilla de oxigeno, me alcanzó el vaso con agua y me observó cuidadosamente mientras yo bebía.
- Gracias- dije cuando bebí todo el contenido del vaso. Se lo entregué y luego de unos segundos le pregunté-: ¿Sabes a que hora vendrá el doctor a darme mi diagnóstico?
- Vino mientras dormías, no quisimos despertarte, más bien... yo no quise que te despertara, me pareció que estabas tan bien durmiendo.- dijo con un tono protector que me hizo sentir muy tranquila.-: Salí a hablar con el doctor afuera de la habitación.
- ¿Qué fue lo que hablaron?- pregunté ansiosa por conocer mi diagnóstico.
- Me habló de la magnitud de tus heridas- una ligera sombra cruzó su rostro al decir eso.
- Dímelo... quiero saberlo,- exigí y acto seguido le pregunté -: ¿Podré recuperarme?
- El doctor fue muy claro, me dijo que la lesión en la pierna es muy difícil de recuperar, nunca más vas a volver a tener toda la movilidad que tenías antes del accidente- comenzó a explicar ella lentamente.-: En cuanto a tu ojo, ya lo sabíamos todo y a la quemadura de ácido en tu costado... Bueno... Eso es lo peor.
- ¿Por qué?- pregunté en apenas un susurro.
- El ácido, según lo que dijo el médico, llegó a perforar tu piel y los músculos de tu costado a tal punto de llegar incluso hasta el hueso de tus costillas.
- ¿Eso que significa?- pregunté asustándome un poco.
- Los doctores tuvieron que remover gran parte de tu masa muscular más una porción de hueso muy carcomido para poder evitar que el ácido llegara a tus pulmones.- explicó mostrándose afectada por las noticias.-: Lo más probable es que eso no puedas recuperarlo.

Suspiré cerrando los ojos por un momento sintiendo realmente lo que estaba pasando, mi vida se estaba transformando una vez más... Ahora estaba comenzando a vivir como lisiada, limitada físicamente. La noticia caló profundo en mi mente, caí en la cuenta de lo que significaba la perdida de los músculos de mi costado izquierdo y los problemas con mi rodilla y mi ojo perdido. Todo lo sucedido a mi cuerpo pudo con mi mente y me eché a llorar como una niña, dándome cuenta que mi vida no iba a regresar.

Sollozaba en silencio, las lágrimas caían sin piedad mejilla abajo, mientras todo mi cuerpo se estremecía con el llanto.

Eileen se acercó y se sentó en el borde de la cama a mi lado abrazándome contra su pecho, acariciando mi pelo y susurrándome palabras tiernas al oído. No pude hacer más que seguir llorando hasta que no pude más, entonces me dormí, me dormí en los brazos de la mujer que amo, sintiendo como poco a poco mi mundo se hacía pedazos, obligándome a aprender a vivir otra vez.

A las pocas horas desperté con un dolor de cabeza enorme, apoyada aún contra el pecho de Eileen. Al abrir los ojos, lo primero que vi fue su mirada en mi y deseé que eso fuera siempre lo primero que viera cada mañana desde ese momento y por el resto de mi vida.

- ¿Te sientes mejor?- preguntó ella preocupada inclinándose sobre mi para besarme.
- Más o menos.- respondí luego de recibir un delicado beso en los labios, cosa que no ocurría desde hacía varios días, más de una semana.
- Tengo una noticia que creo que te alegrará...- me dijo ella sonriendo débilmente.
- ¿Qué es?
- Por la mañana, cuando fui a mi apartamento a tomar una ducha hablé con mis padres. Habían estado llamándome por varios días sin lograr localizarme.- Hizo una pausa para levantarse de la cama y caminar hasta la ventana de la habitación, mirando hacia fuera dijo.-: les dije que regresaría pronto a casa.

- ¿Te irás de regreso a Estados Unidos?- Pregunté, sintiendo que ahora se me arrebataba mi única razón que me permitió sobrevivir a todo lo que había pasado a mi cuerpo.
- Si - respondió ella desde la ventana, luego se volvió hacia mi y me dijo-: Y quiero que vengas conmigo...
Sus palabras resonaron lentamente en mi aturdida mente, tardé unos minutos en responder:
- ¿Tú... Tú quieres que vaya contigo?
- Por supuesto... – dijo ella viniendo hacia mi desde la ventana-: ¡Katsumi! Yo te amo... te amo y quiero que estés conmigo, si es posible, para siempre.
Dejó pasar varios minutos de silencio y luego dijo:

- Sólo si tu quieres estar conmigo...
- Yo también te amo, y por supuesto que quiero estar contigo.

Entonces empezó mi proceso de recuperación, con todo el apoyo de Eileen comencé una serie de tratamientos médicos para recuperar la mayor parte posible de mi integridad física. Comenzaba todos mis días temprano por la mañana saliendo a caminar por el hospital acompañada por un lado de mi nuevo gran amigo: un bastón de madera muy bonito, regalo de Eileen, y por el otro por la mismísima Eileen que caminaba de mi brazo sin dejarme sola en ningún momento. Luego regresaba a mi habitación, y esperaba a una enfermera que se encargaba de aplicarme un tratamiento en el costado para recuperar mi piel quemada, eso siempre dolía mucho y Eileen seguía a mi lado, tomando mi mano todo el tiempo para que yo pudiera soportar el dolor.
Más de dos meses pasaron antes que yo pudiera caminar sola sin ayuda de Eileen, tan sólo con el bastón, como dije mi nuevo amigo, para entonces ya estaba acostumbrada a tener un solo ojo y mi piel estaba progresando bastante.

Una tarde al terminar mis ejercicios (para recuperar la movilidad de la rodilla) llegó Eileen a mi habitación, ese día había estado ausente, porque según dijo tenía asuntos que atender.

- Hola Katsumi- saludó al entrar.-: ¿qué tal ha ido todo hoy?
- Bien, como siempre... – respondí dejando bien en claro que me estaba cansando de la rutina en el hospital.
- Has progresado mucho, estoy muy feliz por todo lo que has avanzado... apenas han sido dos meses y ya estas caminando sin muchas dificultades.- dijo ella acercándose para besarme. Ella se veía muy feliz, así es que no tardé en preguntarle:
- ¿Ha pasado algo?, estás muy feliz.
- Es algo muy bueno, algo que nos va a cambiar la vida.- Eileen parecía ansiosa de contarme, pero aún así daba muchos rodeos para contarme.-: Es algo que vengo preparando desde hace varias semanas.
- ... – Arqueé las cejas mirándola fijamente pidiéndole con la mirada que me dijera que estaba pasando lo más pronto posible.
- Hablé con tu doctor, le pregunté como iba tu tratamiento, me dio un montón de detalles técnicos, pero lo medular es que estás progresando increíblemente, le hice una pregunta muy importante... Y me ha dicho que es posible.
- ¿De qué se trata?... no te des tantas vueltas- al pasar tanto tiempo encerrada en la rutina mi humor había cambiado muchísimo, de la chica amable y de fácil trato había pasado a ser gruñona y falta de paciencia.
- Prometí llevarte conmigo de vuelta a Estados Unidos... Bueno, hablé con tu doctor precisamente porque quiero cumplir esa promesa.- Tomó mi mano y la acercó a sus labios depositando un beso en ella-: El doctor dijo que estás en condiciones de viajar, y él dará autorización para que salgas del hospital siempre y cuando tengamos los contactos en Estados Unidos para seguir tratándote.
- ¿Existen esos contactos en Estados Unidos para seguir con esta tortura?- pregunté definitivamente molesta con la idea de seguir dentro de un hospital.
- Mis padres... ellos, bueno... ellos han prometido ayudarme y están buscando la forma de tratarte sin que tengas que vivir dentro de un hospital como ahora.
Mi expresión se suavizó de pronto, la mujer que estaba a mi lado sujetando mi mano solamente quería que yo estuviera lo mejor posible, y el sólo hecho de estar con ella era una bendición, no podía dejar que un par de dificultades detuvieran los planes que tenía de pasar el resto de mi vida con esa mujer.
- ¿Tus padres saben que soy tu novia?- fue mi siguiente pregunta.
- Lo saben... – dijo sonrojándose un poco.-: me costó convencerlos de que su única hija es lesbiana, pero tuvieron que aceptarlo, y les he hablado tanto de ti que ya saben casi todos los detalles de lo que ha pasado desde que nos conocimos, puedo decir que en este momento están felices de que regrese a casa y que además no regrese sola.
- ¿Cuándo?
- Podremos irnos el domingo, tengo los pasajes y el doctor me ha prometido darte el alta para ese día.
- ¿Hablas en serio?- pregunté casi riendo de incredulidad por la noticia que me estaba dando.-: No puedo creer esto.
- Empieza a creerlo, porque mis padres estarán en el aeropuerto para recibirnos a nuestra llegada a Los Ángeles y nos llevarán a casa, ya está todo arreglado para que nos quedemos en la casa hasta que podamos mudarnos juntas a otro lugar por nuestra cuenta. Los pasajes están comprados, y las maletas están hechas, todas tus cosas están en mi departamento listas para viajar, solamente necesito que me digas que quieres venir conmigo...
- Claro que quiero...- dije apretando su mano un poco más contra mi. Entonces ella besó mis labios suavemente, haciéndome olvidar por unos segundos mi condición de lisiada y sentir que solamente ella y yo existíamos en este mundo. Nos abrazamos por mucho tiempo, hasta que la luz del sol dejó de alumbrar en Madrid para dar paso a la noche de ese día viernes.

El tiempo desde ese día viernes hasta el domingo fue rápido, la rutina dejó de molestarme por primera vez desde que comenzara con los tratamientos dos meses antes, poco a poco comencé a recuperar el buen ánimo que me acompañaba antes del accidente, volvía a sonreír con facilidad. Incluso llamé a Antonia para que viniera al hospital a verme para así poder despedirme de quien fuera mi mejor amiga durante toda mi estadía en España. Fue una visita breve, mi amiga había conseguido un nuevo trabajo y aprovechó su hora de almuerzo para verme. Las cosas habían cambiado en la universidad, desde que arrestaran a Andrea y a sus amigos el ambiente se había distendido mucho, estaban todo más relajados y las rivalidades de a poco habían empezado a desaparecer, se volvía más frecuente cada día ver a gente de distintos bandos conversando, trabando amistad. Antonia me contó todo lo sucedido con detalles, como la policía había llegado al campus y arrestado a los cómplices de Andrea, demostrando con ello lo que Antonia había estado tratando de explicarle a nuestras amigas sobre mi y mi accidente. Entonces volvió a su vida normal, aceptada nuevamente entre los estudiantes y retomando las clases con normalidad.
Esa conversación fue nuestra despedida, pues tanto Antonia como yo sabíamos que yo nunca pisaría España otra vez, las probabilidades de volver a vernos eran absolutamente remotas. Emotivamente recordamos como nos conocimos en la universidad, las veces que nos ayudamos cuando alguna estuvo en dificultades y reímos juntas de los momentos en que ella me repetía que Eileen estaba absolutamente fuera de mi alcance, siendo que ahora era nada más ni nada menos que mi novia.

Nos despedimos con un abrazo y una sonrisa que sólo pretendía contener las lágrimas que pugnaban por salir de los ojos de ambas.

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El día domingo por la mañana vino mi doctor a verme, pero no me revisó como solía hacerlo comúnmente, sino que se limitó a explicarme que aún quedaba mucho que hacer para recuperarme y que el hospital que habían contactado en Los Ángeles era el más avanzado del mundo en tratamientos de quemaduras, me dijo que me daba el alta para que pudiera viajar, porque sabía que en Estados Unidos tendría más oportunidades de lograr recuperarme casi completamente de todas mis lesiones.

Luego de la conversación con el médico apareció Eileen que había salido la noche anterior y no había regresado conmigo como era de costumbre.

- ¿Estás lista?- preguntó al regresar, luego de haberme besado largamente.
- Creo que si...- hice una pausa y dije-: Necesito que me ayudes para poder vestirme, no puedo salir de aquí en pijamas.
- Seguro- respondió ayudándome a salir de la cama para luego quitarme el pijamas con especial delicadeza. Al cabo de casi media hora logré estar lista para salir del hospital, entonces fue que le pregunté a Eileen:
- ¿A qué hora sale nuestro avión?
- A las cinco en punto- contestó mientras salíamos de la que fuera mi habitación por más de dos meses, yo en una silla de ruedas y ella caminando, empujando mi silla.
Al salir del hospital me embargó la emoción de estar emprendiendo una nueva vida, de empezar a vivir de nuevo, acostumbrándome a valerme por mi misma otra vez, superar todo lo que había sucedido, esta vez con la certeza de que Andrea no estaría ahí para intentar nada contra mi y además estaba a mi lado Eileen.

Eileen también creció con esta experiencia, cada día que había pasado a mi lado en el hospital, podía ver en sus ojos que sus sentimientos estaban claros, nada la separaría de mi y me transmitió eso con cada abrazo que me dio, con cada beso, cada vez que me tomaba del brazo para caminar por los pasillos transmitiéndome su fuerza, y soportó mis sarcasmos y rabietas por dos meses sin decir nada en todo ese tiempo. Toda esa fuerza que me dio fue la que me mantuvo con vida, porque cada vez que estuve a punto de rendirme ella estaba ahí con su ternura para impedir que lo hiciera. Sin duda a ella le debía mi vida, y todo mi amor, pues a pesar de las ojeras que se habían apoderado de sus ojos, seguía siendo la misma mujer de la que me enamoré en circunstancias tan extrañas tiempo atrás.

Subimos al taxi, nuestras maletas ya estaban en el maletero y partimos camino al aeropuerto. Poco rato después de haber iniciado el trayecto, Eileen pasó un brazo sobre mi hombro atrayéndome hacia si para decirme en un susurro en el oído:

- ¿Me amas?
- Te amo... Eileen- respondí acariciando su rostro con una mano.
- Me alegro, porque yo también te amo, y mucho.- dijo depositando un beso en mi mejilla.
- ¿Desde cuando me amas?- pregunté, tenía esa duda desde que ocurriera el accidente, desde esa noche en que ella y yo nos besamos la primera vez, sólo que nunca tuvimos chance de conversar sobre eso.
- Hace mucho...- Respondió pensativa-: ¿Recuerdas cuando me llevaste a mi apartamento la primera vez?
- Cómo olvidarlo, después de la batalla de bandas- respondí soltándome de su brazo para mirarla directamente a los ojos.
- Pues esa noche fue mágica, lograste cierto efecto en mi... no se como explicártelo, sólo se que cuando me dejaste ahí, subí a mi piso y te miré desde la ventana hasta que te marchaste rechinando tus neumáticos.
- ¿Me mirabas?- ella asintió con la cabeza lentamente y respondió:

- Te miraba confundida, porque sabía que físicamente me atraías mucho, pero el darme cuenta que podía ser más que eso luego de haber conversado contigo me confundía tremendamente, eras demasiado agradable y tu cercanía me dejo cierta satisfacción que me hizo soñar contigo esa noche, y como sabía que debíamos vernos para una cena, pensé en tantear el terreno en la cena, para saber si podía pretender tener algo contigo o no... Ya en ese momento comencé a intentar que Andrea dejara su juego.

- Pero no lo hizo... Al menos sabemos que me amas y que yo te amo a ti, ¿y sabes que? Lo único que me importa ahora es que estás conmigo.- dije sin afán de recordar cosas del pasado.

Hicimos el resto del trayecto en silencio, solamente nos tomábamos de la mano de vez en cuando, o nos besábamos ligeramente, y ya en el avión, yo me limité simplemente a dormir casi todo el viaje. Supongo que ella también lo hizo, pues a ratos apoyaba mi cabeza en su hombro y ella no reaccionaba de ninguna forma. Al despertar ya estábamos a menos de una hora de viaje del aeropuerto de Los Ángeles, entonces fue que al percatarme de que Eileen dormía quise hacer algo... algo que pensé me serviría para desahogarme y para expresarle a Eileen lo que significó para mi todo lo sucedido en mi vida.

Entonces llamé a una aeromoza y le pedí por favor que me consiguiera papel y lápiz. No tardó mucho en traerme lo que yo pedía, entonces comencé a escribir esto, comencé a escribir lo que habría de ser mi razón para poder empezar de nuevo, mi tragedia, mi pequeña aventura, todo para poder reiniciar, recomenzar al lado de la mujer de mi vida, sin nada que temer.

Ya van casi dos años desde ese episodio y he logrado revivir cada detalle para poder entregártelo a ti mi amor, Eileen, se que estas leyendo, porque probablemente ahora que he terminado tu sostienes estas hojas entre tus manos y las lees aprendiendo cada detalle de mi vida, incluyendo aquello que era mi vida en Japón, y se que sonríes al rememorar aquel primer encuentro en la batalla de bandas.

Ya ha llegado la hora de dejar todo esto atrás, por favor ahora quema esto que acabas de leer y empecemos de nuevo, solas tu y yo.

lunes, 13 de abril de 2009

Instinto y un Cromosoma pag 35-44

Bueno hoy no toca fic!!!! así que ni lo esperen XDDD, en lugar de ello continuo con la de Instinto y un Cromosoma, que está en las partes de desenlace. Creo que la parte que sigue es una de las que más rara se me hace leer en un manga de este tipo, pero de toda forma es graciosa esta perspectiva. En fin, disculpen la demora, aquí tenemos el post de hoy.





































domingo, 12 de abril de 2009

Epitaph [Letter 2] 24-32

Parte final del capi 2 de Epitaph ~~~~
Os va a encantar *---*









sábado, 11 de abril de 2009

Bear Kruger and Little Viola (final)

Saludos a los visitantes!!!
Esta semana os traigo el final de este hermoso doujinshi creado por ephemeral que tradujo Sabina al francés y que yo os traduzco al cristiano (nunca mejor dicho en estas fechas no??? XDDD)
Espero que lo disfruteis tanto como yo lo hice de esta tierna historia que tanto a Akari, KT, como a mí nos recordó muchisimo al maravilloso libro del PRINCIPITO (lectura obligatoria para descubrir los tesoros que aunque escondidos nos ofrece la vida)
Dibujo sencillo, sencillos diálogos que llega a todos los que aun tenemos corazón y creíamos haberlo perdido

Enjoy





































viernes, 10 de abril de 2009

Pourquoi pas moi?


Hola gente del Baúl!

¿Qué tal otro regalito para iniciar bien el fin de semana? Hoy les comentaré sobre una película que vi hace un tiempo. Pourquoi pas moi? algo así como ¿Por qué yo? o ¿Por qué a mi?. Es una película francesa del año 98.

Pocas veces algo me hace reir tanto. Y este ha sido el caso, es una película divertida de principio a fin. Es algo así como una parodia de lo que sería salir del closet a los 30 años.

Argumento:

Eva, Ariadne y Nicolás, tienen el conflicto de contarle a sus padres sobre sus preferencias sexuales. Por lo que, animados por Camille (pareja de Ariadne) y Josepha (la madre de Camille) una señora de mente muy abierta y adoradora de la cultura del arcoiris, planifican un fin de semana en una finca, donde todos reunidos podrán soltarle a sus padres quiénes son en realidad. Algo así como un grupo de ayuda XD el caso es que nadie se imagina los enredos que sucederán ese fin de semana.

A esto se suma Lili, secretaria y amiga de los chicos, quien tratará de darles apoyo moral convocando a sus padres e incluso fingiendo ser Lesbiana porque, según ella, entre más se declaren mejor XD

Entre los padres que no tienen idea de por qué han sido citados, los cuatro amigos, la madre extrovertida, la amiga hetero solidaria y sus padres, las risas no pararán y más de un secreto saldrá a la luz.

Es una buena opción si andan aburridos, como soy buena XD la dejo para descargar, hago notar que no fue subida por mí, tomé el link de Bymeby para el directorio. Pero hay que estar registrado para lograr acceder a dicho link, así que les ahorro el paso.

Enjoy!


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Gracias a Artemisa por el dato del password.

jueves, 9 de abril de 2009

Verdades a medias Capítulo 4

Hola hola!!! Se me ha ido la olla completamente pensando que hoy era miércoles y que todavía no me tocaba postear... :S mae mia que mal voy jajaja bueno aquí teneis la continuación de Verdades a medias, viendo como avanza la relación entre nuestras dos queridas protagonistas. Sin más que añadir, que lo disfrutéis!!


VERDADES A MEDIAS

CAPÍTULO 4

Por Alejandra


Ese día y el viernes estuvo muy relajado, realmente Sergey afectaba el ambiente de trabajo, ¿qué pasaría si Lena decidiera irse por alguna razón o muriera? ¿qué pasaría con la empresa? no quería ser dramática pero nadie tiene la vida comprada y nada es seguro, alguien debía estar listo por si algo pasaba y definitivamente Sergey no era ese alguien y su padre no viviría por siempre, ¿quién se quedaría con todo si ella faltaba? En ese momento la única persona era Alex...
Lena suspiró, pensó en hablar con Sergey pero ya lo había hecho antes, el simplemente no esta interesado en la empresa o la familia, en nada más que él mismo y su comodidad, solo esperaba que no se viera algún día sin dinero, ese día sería la muerte para su hermano.
La pelirroja decidió olvidar el tema, Sergey no cambaría ya, se dedicó a trabajar además ese día tenia la cita con Yulia, no quería quedarse dormida de nuevo debajo de su manos ¿o sí?... Lena volvió a revivir ese momento, le gustó sentirse tan cerca de Yulia.... la pelirroja sacudió la cabeza, no podía tener algo mas con Yulia ¿o sí?... ¿porqué tantas dudas? Ella misma le dijo a la rubia que no tendrían sexo, solo buscaba una amiga pero, Yulia tan linda siempre, con esos impresionantes ojos azules...

-¿Lena?
-... ¿Eh? ¿Alex? Volviste pronto...
-Lena es hora de comer...
La pelirroja se sorprendió, pasó horas pensando en muchas cosas, entre ellas la rubia, eso empezó a preocuparle un poco.
Al finalizar el día el estado de confusión de Lena no mejoró, fue a ver a Sergey quien estaba viendo la televisión, tenía varios golpes y pequeñas cortadas en la cara, la pelirroja se impresionó un poco al verlo, después él le contó cómo estuvo la caída, según su relato los golpes pudieron ser peores, Lena se alegró de que estuviera casi bien y salió de la casa de su padre, después solo manejó hasta su departamento y esperó a Yulia... la rubia no llegó.
Una hora después de la acordada Lena sabía que no llegaría, no se molestó, al contrario, se preocupó un poco, después de analizar la situación decidió buscarla, talvez había olvidado la cita, pero lo dudaba, Yulia no era así...
En 35 minutos ya estaba en la pequeña Las Vegas de nuevo, fue directo a donde siempre estaba, estaba María sola, a cada momento que pasaba Lena se preocupaba un poco más.
-María...- dijo la pelirroja bajando del auto.
-Hola Lena- dijo la chica sonriendo.
-Hola, ¿dónde está Yulia? Se supone que nos veríamos hoy pero no llegó.
La latina se quedó callada, no se veía sorprendida, al parecer esperaba esa situación.
-¿María?
-Yulia está... enferma, por eso no fue contigo ahora, no pudo avisarte...
-¿Enferma? ¿De qué?
-Lena por favor, ella irá la otra semana, debe descansar ahora.
-¿Dime qué tiene? ¡Por favor!- le dijo acercándosele.
-Cálmate, ella no tiene nada malo, solo está enferma.
-María... es algo grave- dijo tomándola de los hombros, las demás chicas empezaban a centrar su atención en ellas, cosa que no era buena para Lena, ya demasiado hacia con entrar en ese auto a la pequeña Las Vegas.
-Ok ok, tranquila-le dijo tomando las manos de sus hombros y quitándolas de ahí- Yulia va a matarme por esto pero... ella vive por donde tú vives...
Lena volvió a su auto y sacó su agenda electrónica y guardó la dirección de Yulia, agradeció a María y salió a buscarla.
Lena salió del sector de la cuidad y volvió por donde había llegado, siguió las instrucciones de María y a unos 15 minutos lejos de su departamento, en la sección de clase media la pelirroja entró al edificio de apartamentos, no era lujoso pero estaba bien.
No había nadie que cuidara la puerta y cualquiera podría entrar y salir sin problema, Lena iba en el elevador con esa idea en la cabeza, al llegar al piso 5 las puertas se abrieron, al salir buscó el departamento 520, no estaba muy lejos del elevador, la pelirroja tocó un poco nerviosa, nada pasó, volvió a tocar más fuerte.
-¡Ya voy!- se escuchó lejano desde adentro la voz de Yulia- Maldita sea Rudy, no puedo salir a....sí...- las palabras de Yulia fueron cortadas en el aire al ver a Lena en su puerta.
La pelirroja por su parte veía a Yulia con los ojos muy abiertos, sus labios quisieron decir algo, pero la voz no salió.
-Yulia... - dijo después de unos minutos.
-Lena... - dijo bajando la cabeza y dando un paso atrás- que... ¿qué haces aquí?
-Yulia...- volvió a decir entrando al departamento sin esperar la invitación, se le acercó y tomo su rostro con cuidado y lo levantó- Yulia...
La cara de la rubia tenía golpes, un pequeño parche en la ceja derecha, el pómulo izquierdo morado e hinchado, la boca abierta en tres partes diferentes, el mentón lastimado, los ojos azules llenos de vergüenza.
-¿Yulia que pasó?
-Lena... yo no...
-Dime que te pasó- le dijo tratando de mantener la calma tomándola de los brazos, la rubia puso cara de dolor y se alejó un poco.
-¿Qué...?- le dijo soltándola
-No quería que me vieras así...- le dijo sin moverse.
Lena abrió poco a poco la bata de Yulia y le descubrió los hombros, también tenía algunos golpes.
-Lena por favor- le dijo cubriéndose y alejándose un poco.
La pelirroja iba a decirle algo pero alguien tocó la puerta, por unos segundos no se movieron, volvieron a tocar, Yulia rodeó a Lena y abrió la puerta un poco.
-¡Volkova!- dijo la voz masculina desde afuera.
-Hola Rudi, como puedes ver no puedo salir hoy- le dijo seriamente.
-Lo sé, no vengo a presionarte, solo quiero decirte que ese problema está arreglado.
-Lo sé Rudy, ayer viniste a decirme lo mismo- le dijo Yulia riendo.
-Ah ¿en serio? ¿Bueno me invitas a pasar?
-Rudy no puedo... tengo a alguien aquí.
El hombre metió la cabeza y volteó hacia dentro viendo a Lena de pie con los brazos cruzados y cara de molestia.
-Ah ya veo, eres buena Volkova, mira que tener a alguien aquí con esa cara... te veo en unos días, olvida lo de este mes ¿ok?- le dijo sacando la cabeza, Yulia cerró la puerta y volteó con Lena.
-¿Quién era ese?- le preguntó con los brazos cruzados.
-Rudy, él es quien nos cuida, es buena persona, solo algo alocado.
-...¿Ya me vas a decir qué pasó? ¿Por qué estás así?
-Lena no tiene importancia, no me preguntes más- le dijo recargándose en la puerta con la mirada al suelo.
La pelirroja se acercó y le tomó la cara con cuidado haciendo que levantara la vista.
-Yulia por dios, mírate, algo peor pudo haberte pasado- dijo abrazándola, la rubia respondió al abrazo y empezó a llorar -Yulia…- le dijo mientras la abrazaba, después la rubia se separó y caminó al cuarto, Lena la siguió.
-¿Lena te quedarías conmigo hoy?- le preguntó cerca de la cama.
-Claro Yulia- dijo acercándose, ambas se acostaron en la cama.
Minutos después Yulia dormía aún con la bata puesta, Lena pensó en abrazarla pero no quiso lastimarla y solo la veía dormir.
Después de unos momentos Yulia volvió a despertar de la misma manera que en el departamento de Lena volviendo a asustar a la pelirroja, la rubia al sentir a alguien a su lado volteó asustada y vio a Lena viéndola asustada, trató de calmarse pero Lena sabía ahora que algo andaba mal con ella.
-Yulia, vístete, toma algo de ropa y cosas que necesites, nos vamos a mi departamento.
-¿Qué?...
-Me escuchaste, nos vamos de aquí, no sé qué te pase pero no estás bien y no quiero que estés sola, nos iremos a mi departamento.
Yulia no quería estar sola, realmente tenía miedo y solo obedeció a Lena, se cambió en el baño, tomó sus cosas y ambas salieron en el auto de la pelirroja.
El camino de 15 minutos fue lento y callado, no era tarde pero el sol ya se había metido, ninguna habló, al llegar Lena invita a pasar a Yulia hasta la recámara de nuevo y le dice que se ponga cómoda, Lena sale a hacer algo de cenar y cuando Yulia la busca lo hace con una blusa de dormir pegada al cuerpo y un short, fue una cena callada.
-Yulia, dormirás conmigo, mañana tengo que ir a trabajar pero puedes quedarte aquí, cuando regrese hablaremos.
Yulia asintió y al momento de caer sobre la almohada se durmió.

= = = = =


-… No puede ser…
-Lo es, ahora está en mi departamento.
-Pero… ¿golpeada Lena? ¿La golpearon?
-Sí Alex, te digo, está golpeada…

-No puedo creerlo, pobre- dijo con una cara de preocupación.
-No sabes como me sentí cuando empezó a llorar… fue como… ah no se, me dolió verla así, no sé quién le haría eso, es tan pequeñita que…
-Lena-le dijo Alex interrumpiéndola, la pelirroja solo volteó a verla- ¿qué sientes por Yulia?
-¿A qué te refieres?
-Me refiero a ¿qué sientes por ella? ¿La amas?
-No… claro que no- dijo Lena riendo.
-Dime qué te gustaría, ¿qué querrías hacer de ella?
-Pues… me gustaría protegerla de todo eso a lo que ahora está expuesta, quiero cuidarla, ayudarla y ¡ay por dios Alex! ¡Estoy enamorada de Yulia!- dijo tapándose la boca.
Alex asintió y después clavó sus ojos grises en las pupilas verdes en Lena quien seguía sorprendida.
-Lena cálmate… mira, talvez solo sea que te gusta mucho, ahora que está contigo verás qué sientes realmente por ella, tal vez haga cosas que te molesten como ah… no sé hurgarse la nariz mientras come o no sé, tranquila.
-Hurgarse… dios- dijo Lena con la mano en la frente tapando sus ojos riendo- eso sería muy raro- bueno- recuperando la postura- no sé, el caso es que ahora está conmigo, hablaré con ella, ahora ya tengo pretexto para no dejarla volver a lo que hacia antes.
-Tómate las cosas con calma.
-Lo haré no te preocupes.
Después Lena le contó la caída de Sergey, Alex rió mucho imaginándolo, sabía que estaba bien así que se burló de él todo el día, algunas veces Lena solo la escuchaba reír al pasar por ahí, la gracia le duraría todo el fin de semana.

= = = = =


Eran las 11:00 cuando Yulia despertó, por un momento se desorientó y no supo bien donde estaba, segundos después lo recordó y se acostó de nuevo, las sábanas de seda se sentían muy bien, nunca había dormido en unas así y era agradable… estaba en el departamento de Lena, ¿cuánto tiempo estaría ahí? El que fuera, debía hacer algo para ella, dio un vistazo rápido por el lugar, todo estaba en orden, si no fuera porque ella estaba en la cama el lugar se vería en perfecto estado.
Se estiró de nuevo y al voltear a un lado encontró una nota.

“Yulia: Espero que hayas descansado bien, ahora estoy en el trabajo, volveré a las 2:30, en la cocina hay comida por si quieres, estás en tu casa, toma lo que necesites, te veo más tarde.
Lena”

Hasta su caligrafía era elegante, se levantó y tomó un baño, al salir fue a la cocina y comió algo de fruta.
Después dio un paseo por el departamento, no tocó nada, solo vio las cosas en los libreros, libros y fotografías, imágenes de Lena de pequeña acompañada de otro niño, pelirrojos ambos, él debía ser su hermano Sergey, ambos sonríen a la cámara en un gran jardín, después fotos de Lena más grande con otra niña de cabello claro, de un color no muy definido, esa misma niña aparece en varias otras fotografías a distintas edades, hasta estar con Lena en una oficina, esa imagen parece reciente, de meses tal vez, Yulia mueve la vista hacia los libros, la mayoría son en ruso, algunos en inglés… Lena habla inglés muy bien al parecer, claro no le extraña, debe hablar más idiomas, después de saciar un poco su curiosidad vuelve a la sala y prende el televisor, ahí esperará a Lena hasta que llegue.


Continuará...