miércoles, 2 de julio de 2014

El Pacto Cap 19 My dear little boy


   Hola Bauler@s!!!  Pues por fin doy señales de vida, eso de andar peleándote con tu proveedor de internet no es nada gracioso. Y hasta el día de ayer la red era decente. Eso de cambiarse a un lugar aislado y retirado suele ser más perjudicial que beneficioso en cuestiones de internet.

   Sin más, les dejo el capítulo siguiente :)



    "Camina, continúa caminando y pase lo que pase, nunca mires atrás."



El Pacto. Cap 19.- My dear little boy



  Julieta no podía soportar más. Durante los últimos días, noticias sobre la chica de la familia Andreakis, actualmente de rubia iban circulando en algunas páginas sociales de la ciudad.

- Sara… de mí...no te vas a burlar ¡maldita sea! - estalló nuevamente mientras daba un furioso golpe con la revista. La página dejaba ver a una sonriente Sara en compañía de una morena que no tardaron en averiguar que era la encargada de la publicidad de los hoteles que la familia Andreakis poseía.

 
  Julieta sonrió con cierta malicia. Si, había algo que podía hacer. Se sentó mientras encendía un cigarrillo y dejaba escapar el humo lentamente por su boca. Se sirvió un poco de Vodka mientras meditaba un poco más. Tomó su teléfono y realizó algunas llamadas. Después de ello se bebió el contenido del vaso mientras terminaba su cigarrillo y dejaba consumir el resto en el cenicero sin siquiera apagarlo. Tomó las llaves de su auto y salió de allí.


  Helena Andreakis estaría en una reunión ese fin de semana con algunas personas que ella conocía. Podía pasar como si nada por el lugar y tomar una excusa para ver a Jessie. Si, ella era su trampolín a todo lo demás.



  Para Julieta todo siempre era demasiado fácil. Y no dudaba que su arma más poderosa era ella misma como persona. Podía tener un control y una presencia con cualquier hombre que encontrara en su camino. Y las mujeres para ella eran otro manjar en la fruteria. Si, todo siempre tan fácil.






   Jessie caminaba incesante por los pasillos, mientras Sara se encontraba fuera realizando algunas visitas a dos hoteles en remodelación. Aunque había avisado que se encontraba en camino. Y en ese lapso, Jessie estaba segura de que había cavado un hoyo en el tramo de los cuartos con su ir y venir.


  Algo estaba rondando en su cabeza, sin dejarle descansar.  Y no tenía la menor duda de que algo raro estaba pasando.  Jamie había llamado desde su teléfono celular, para avisar que llegaría tarde y la llamada se colgó abruptamente, tras escucharse un sonido raro. Se estaba estrujando las manos de forma nerviosa. Un ruido en la sala le hizo voltear y correr hacia abajo.


- ¿Qué ocurre? - preguntó una sonriente y divertida Sara.


  Jessie no podía hablar del todo, a lo que  Sara se plantó frente a ella y la obligó a sentarse. Estaba en eso cuando el teléfono sonó nuevamente.  Sara contestó esta vez.


 Sara hablaba en un idioma que Jessie no tardó en reconocer como griego, aunque sólo entendiera algunas palabras. El rostro de Sara se mostraba contraído, como conteniendo un millón de emociones al mismo tiempo.  Colgó lentamente el teléfono y se dirigió a la pequeña barra de donde tomó un vaso pequeño que llenó y bebió con rapidez. Jessie le miraba mientras le preguntaba qué ocurría. Sin embargo Sara no respondió, tomó sus llaves y salió nuevamente seguida de Jessie que seguía sin entender que ocurría.  Sara no respondió ninguna pregunta en el camino, pero Jessie sabía que no debía estar pasando algo bueno, cerca de un tramo costero el auto se detuvo donde había una aglomeración mientras Jessie reconocía allí a Adrian acompañado de un hombre que no había visto nunca en la vida. El rostro de Sara se veía adolorido y terriblemente ansioso.  Jessie únicamente la miró correr hacia la gente que había en ese sitio y ser detenida por ese hombre alto y de facciones duras.


- Detente Helena - le decía - no hay nada que podamos hacer, ya están buscándolo.

- ¡Déjame, Diego! - refutaba ella mientras intentaba soltarse de los brazos de aquél hombre ¿qué demonios estaba pasando allí?


 Se acercó a ellos mientras ese hombre llamado Diego se llevaba a Sara lejos de todo mientras la abrazaba y acariciaba su cabello de forma cariñosa.


- Adrian ¿qué ha pasado? ¿Quién es ese hombre? - preguntó.

- Stéphanos chocó y su auto se precipitó en el mar. Han localizado el auto pero su cuerpo no - Jessie sintió un extraño vacío en su pecho - Tuve que avisarle a Sara, no quería hacerlo pero era mejor así - contestó con un dejo de tristeza en su interior - No sé como voy a decirles esto a mis padres…


  Jessie aguardó mucho rato hasta que a Sara le fue aplicado un sedante. Fue llevada inconsciente del lugar aquél hasta su casa. Diego se encargó de dejarle en su cuarto mientras le acariciaba el cabello.

- Descansa pequeña, lo encontraremos, te lo aseguro…



  Jessie le vió pararse y darle un beso en la frente para despedirse. Era alto, demasiado alto, pensó; tenía una tez ligeramente morena, como si le gustara ir a broncearse a la playa constantemente. Su cabello era rizado y oscuro, al igual que sus ojos.


- Tú eres Jessie. Lamento habernos conocido así, soy un amigo de la infancia de Stéphanos y por ende de Helena. Diego, a tu servicio.

- Hola Diego, quería presentarme pero pareces saber más de mí que yo de tí.

- Eso es correcto - contestó Diego - le han administrado un calmante bastante fuerte, puede despertarse confundida ¿podrías quedarte con ella? André y María están bastante desgastados.


  Jessie asintió mientras recordaba a la pareja llegar y sollozar en silencio. Fue hasta ese momento en que entendió que para André y María, el estar en esa casa era para cuidar de esos dos, como padres.  Stéphanos y Sara eran como los hermanos de Adrian y viceversa.



  No sabía como afrontar la situación ni qué decir, se recostó cerca de Sara pero después de un rato sintió los párpados tan pesados que no pudo evitar cerrarlos. Justo después de eso, Sara abrió los ojos lentamente.

“Se ha dormido Andreakis”
- Lo sé - le contestó Sara. Se incorporó lentamente mientras se sujetaba la cabeza - yo misma te dije que me despertaras apenas durmiera.

“Lo recuerdo”
- Momo… no estoy segura de que sea correcto…
“Y entonces ¿qué haras?”



  Sara se quedó un momento inmóvil mientras miraba a Jessie. Sus enrojecidos ojos aún manifestaban lo que era separarse del cuerpo físico de su hermano.


- Stéphanos…


  Sara se quedó inmóvil otro rato mientras pensaba qué hacer.  Gruesas lágrimas empezaron a caer sobre sus mejillas. No podía evitar el llanto que escapaba. Los sollozos no podían ahogarse en su garganta.


“Sabías que ocurriría” - le recriminó la voz de Momo - “El cuerpo de Stépha…”

- Lo sé. Lo sé, maldita sea ¡lo sé! - contestó Sara - pero duele tanto aceptarlo…

“Entonces Andreakis” - ¿podrás con tu parte del trato?

- ¿Qué quieres decir?

“Tienes escasas veinte horas para decidir”

- Lo sé, pero necesito tiempo, necesito un poco de tiempo para digerir esto…

“No tenemos tiempo, si no actuamos ahora, la esencia de Stéphanos desaparecera”

- ¿Y qué quieres que haga? ¿Que la obligue a ello?

“No es necesario estando yo aquí ¿acaso lo olvidas? Mi esencia no deja de ser la de un dios”

- Espera, Momo...no te atrevas, permite que…

  El cuerpo de Sara se desvaneció de forma instantánea mientras quedaba sumida en un sueño profundo. De su pendiente colgado en el cuello emergió un aura blanca que parecía tener en su centro una esfera de color naranja pálido.

“Vaya, ha empezado a cambiar de color. Bueno, es hora Stéphanos”


  El aura de Momo formó en un extremo una mano, mientras la pequeña esfera rodaba hacia allí. Un pequeño golpe a la esfera la deslizó en el interior de Jessie.


  “He aquí un nuevo comienzo, pero también un amargo despertar. Cuida bien de mi pequeño”


    La figura se desdibujó lentamente mientras parecía adentrarse en el pendiente una vez más. Sin embargo Sara no despertó hasta el siguiente día. Para ese momento se encontraba cubierta por la sábana de su cama, Jessie debió de encargarse de los detalles para hacerle su sueño lo más tranquilo posible. Sara se incorporó rápidamente y salió corriendo del cuarto totalmente descanza. Un pinchazo pareció impactarle a sus verdes ojos.  Había permanecido tanto tiempo en la sombra de su habitación que esa mañana le deslumbró por completo en el pasillo. 


   Un ligero sonido de voces se escuchaba por los alrededores. Y supo que había gente en el lugar. Cruzó el pasillo rápidamente pese a la luz que se filtraba y al llegar al barandal de la escalera se detuvo.


   Las personas que se encontraban allí voltearon al escucharle llegar. Sus desnudos pies eran visibles mientras bajaba lentamente las escaleras. Tragó saliva con dificultad mientras la preguntaba que atormentaba su mente escapaba por sus labios.

- ¿Le han encontrado? - preguntó. Y se dió cuenta de la ansiedad y el miedo en su voz - por favor, díganme ¿le han encontrado?

- Señorita Andreakis - contestó un hombre de pronunciado bigote - lamentamos mucho su pérdida - Sara se sintió asqueada, un asco profundo le recorría el cuerpo y no pudo evitar sentirse provocada mientras escuchaba - encontramos el cuerpo de su hermano hace una hora. Sin embargo necesitamos que le identifique - El cuerpo de Sara colapsó nuevamente mientras le recorría un profundo escalofrío. Jessie le ayudó a incorporarse mientras André y María le llevaban hacia un sillón.

- Entiendo... - susurró nuevamente - lléveme allí por favor...

- Pero mi señora - empezó a quejarse María 

- Debo ir...sé que debo ir...


   Jessie no sabía que decirle. Suponía que entendía todo eso, pero la verdad no era así en absoluto. Ningún hermano suyo había muerto. De hecho no tenía hermanos.


   Sara se colocó un abrigo y salió acompañada de los dos hombres y Adrián que iba con ella por indicación de María. Se sintió confundida. El cuerpo de Stéphanos era lo que encontrarían, pero sabía perfectamente que él estaba mucho más cerca de ella ahora.  Lo único que le intrigaba era que Momo no respondía a su llamado. Su pendiente antes cálido, ahora estaba completamente frío. Una frase era lo único que ocupaba su mente en aquél momento:

- Mi pequeñito...

6 comentarios:

  1. Me pregunto si en mis dudas serán resueltas.......

    PD. Genial que continúes con las historia por que es fantástica.

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  2. Más intriga que me atrapa a seguir leyéndolo por dios buen capitulo, la espera valió mucho la pena

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Vaya que suspenso, empece a leer esta historia hace poco y ya llegue hasta aqui q.q por favor no demoren en subir el proximo capitulo:(

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  5. Gracias por sus comentarios, en estos días estaré subiendo la continuación :)

    Un beso.

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  6. Pero es que Dios... .__. quiero mas!! xD

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