domingo, 6 de octubre de 2013

El Pacto. Cap 13 - Stéphanos.



Eh Bauleras!!!! (Y bauleros también). Pues hoy vengo corriendo ya que Akari me viene persiguiendo por andar en cosas indebidas a subir un capítulo más que por causas de otro motivo no pude subir hace dos días jamás jueguen online a deshoras y menos juegos de mesa contra la pc. Ando un poco animada, en vista de que nuestra Arena-medianoche ya se va poniendo nuevamente a lo suyo en el baúl y a tomarse fotos, muy guapa ella en el facebook ¿verdad Akari? Y dejando a BlackRose más loca de lo que ya está con sus clases de chino chino aquí, chino allá y el maracuyá, Dios que trauma. a ver que día se asoma por estos lares yurísticos o tendremos que sacar el látigo de cierta persona Akari, que lo guarda justo junto a otros juguetes Negis de reconocida serie.

En fin, siguiendo con esto, les dejo aquí el capítulo siguiente de la churronovela cof cof, de el fic El Pacto :) hasta la próxima!!!



El Pacto. Cap 13 - Stéphanos


Estaba allí. Y al día siguiente había desaparecido. El hambre que mi cuerpo sentía por el suyo continuaba latente. Mi boca ansiaba tocar su cuello. Morderlo, desgarrarlo y adueñarme de su dulce sangre. Hacer mío ese ser angelical que se posó frente a mis renegados ojos.



  Jessie daba miradas frecuentes a la chica frente a ella. La sonrisa, la voz, la forma de moverse. Todo exactamente era tal como lo recordaba. Su corazón latía con fuerza. “Bum, bum”. Jessie sentía la sangre agolparse en su cabeza, su piel misma ardía de una forma que le confundía y le embriagaba a la vez. Y no tenía nada que ver con los tragos que bebía.


  
  Sin embargo la chica no parecía darse cuenta de sus emociones. Evidentemente ella era la única que encajaba de ese par allí. El verdadero Jamie parecía estar mucho más pendiente de la chica que en ese momento realizaba un baile extremadamente sensual. Al ser un club gay las cosas eran relativamente extrañas para una persona cualquiera, porque si bien había chicos con pantalones estrechos y algunos glúteos asomando sin reparo alguno, también había chicas perfectamente vestidas con ropa de diseñador y otras más que llegaban acompañados con  gente de ambos sexos.


  Helena, pensó Jessie. Helena. Su nombre era Helena y no Sara. Una figura entonces llamó su atención, conocía esa manera de caminar. Sus ojos se dirigieron entonces hacia una rubia que caminaba hacia ellos acompañada de otra chica de espectacular belleza.


- ¿Divirtiéndose? - preguntó la voz de Julieta de forma burlona - Jamás pensé encontrarte aquí... Jamie Andreakis.
- Es interesante lo que uno puede encontrarse aquí - contestó el verdadero Jamie. Su voz era un poco más gruesa - ¿gusta sentarse, señorita Nelson?
- Me encantaría - respondió ella - pero ocurre que en estos momentos estoy algo...ocupada - rió mientras miraba a Jessie - charlaremos en otra ocasión.


  La mirada de Julieta se detuvo entonces en la acompañante de Jamie y palideció ligeramente.


- ¿Ocurre algo, señorita Nelson? - preguntó Jamie en forma divertida, mientras sonreía de forma inocente hacia Helena - pareciera que ha visto a un fantasma.
- No ocurre nada - contestó Julieta con la voz perfectamente controlada - lo que Jessie sabía interpretar como desconcierto e inseguridad en ella - Es sólo que la cara de su acompañante me parece conocida - respondió mientras miraba a la chica frente a sí.
- Que grosería de mi parte - respondió Jamie - permítame presentarle a mi querida hermana menor, Helena Andreakis - dijo Jamie mientras se ponía de pie - es lógico que se le haga conocida, puesto que somos bastante parecidos - sonrió.


  Helena se puso de pie mientras estrechaba la mano de Julieta de forma casual.


- Helena - dijo mientras le miraba de una forma divertida y con cierta curiosidad. Julieta parecía tener la misma sensación y algo grotesco se revolvió en Jessie.
- El placer es mío, Helena - contestaba Julieta - llámame Julieta.


  Helena le soltó la mano mientras se sentaba nuevamente y tomaba un vaso de cristal del cuál bebió lentamente para luego dedicarle una sonrisa a Becca. Julieta miró a Jessie mientras arqueaba las cejas y sonreía para luego alejarse. Su acompañante no dijo una sola palabra durante todo ese momento.


  Todos en esa mesa miraban a Julieta irse. Jona tenía un gesto de repulsión mientras Sam mantenía una cara inexpresiva. Becca miró a Jessie mientras le daba una palmadita en el hombro y Jessie sonrió tristemente antes de sentir el peso de una mirada sobre ella. Miró lentamente y se encontró con un par de ojos verdes mirándole de forma interesada. Así que bajó la mirada y luego se concentró en el verdadero Jamie, que aún seguía mirando a Julieta de reojo mientras se retiraba.


- Jamás pensé ver a la señorita Nelson en este lugar - comentó en ese momento - y a todo esto…¿qué planes tienes con ellos Jessie? - soltó - son ellos el equipo que usarás en la remodelación de mis hoteles?
- Si - carraspeó Jessie- algo así.
- Bien - asintió mientras les dirigía una sonrisa a todos ellos - será divertido tener sus ideas en mi despacho el lunes entrante. No importa si son esbozos o rayones en una hoja, para el viernes ya querré ver las presentaciones.


  Jona casi escupía lo que tenía en la boca mientras Jessie se quedaba un momento atónita y Becca junto con Sam asentían con la cabeza.


- Espera…¿lo quieres para el siguiente viernes? - preguntó Jessie visiblemente sofocada.
- Claro, considero que ya han tenido regular tiempo para ello ¿no es así? - preguntó Jamie con naturalidad - aunque, debido a asuntos que tendré que ir solucionando, dejaré a cargo a Helena, estoy seguro que ella supervisará todo debidamente.


  Tanto Jessie como Becca voltearon instintivamente a mirar a la chica que sonreía pícaramente frente a ellas. Jessie sentía cierto cosquilleo. Por una parte el que fuese el amor de su vida acababa de restregarle por la nariz a su conquista de la noche. La chica era hermana de la primera mujer que había rechazado en su vida y para colmo un clon de cabello negro se encontraba frente a ella sonriendo de esa forma tan seductora. ¿El mundo se había vuelto loco? ¿Desde cuando existían coincidencias de ese tipo en un mundo normal? ¿ O era simplemente, como había escuchado por allí, que en esos momentos el mundo conspiraba a su favor?


  Tomó aire antes de responder con seguridad y mirando a Jona antes de ello.


- Nos pondremos a ello, Jamie.
- No esperaba menos de tí, Jessie - sonrió - se muy bien de tus capacidades. Ahora ¿qué les parece si disfrutamos del espectáculo? - preguntó mientras dirigía su mirada hacia una chica que bailaba sensualmente.


  Ella sonrió mordazmente. Sin duda el Jamie de esa noche no tenía ni un remoto interés y no coqueteaba con ella en absoluto como las otras veces. Miró de nuevo a Helena y notó que ella le sonreía de una forma habitual.


“Eres tú” - pensó - “eres tú quién ha estado conmigo todos estos días pretendiendo ser Jamie
Yo soy Jamie” - sonó una voz en su interior que le hizo voltear instintivamente. Pero parecía que sólo se lo había imaginado, ya que la chica en cuestión le decía algo a Jamie en ese preciso momento.


  Respiró lentamente. Si algo verdaderamente anormal no estaba ocurriendo, entonces se estaba volviendo loca.


- ...verdad? - interrumpió una voz.
- ¿Eh?
- Preguntaba si puedo llamarte Jessie.
- Claro que si, señorita Andreakis.
- ¡Oh, por favor! Llámame Helena  - le contestó ella sonriente.

  Jessie le miró antes de asentir y sonreír a su vez.  Pero dentro de sí, ella sabía perfectamente que esa sonrisa era falsa y tenía la impresión que la sonrisa de Helena Andreakis ese día era tan carente como la suya propia.




- Despierta Stéphanos - llamaba Sara - ya está amaneciendo.
- ¿Tan pronto? - preguntó él - ¿cuánto he dormido?
- Una hora - respondió- Debes dormir
- Mmm. Lo sé - contestó él - Tú también debes descansar.
- Lo haré - le contestó ella - lo prometo.
- De acuerdo - contestó él antes de empezar a levantarse - pero debes dejar que ella tome el control por el día de hoy, será lo mejor para que guardes esa energía. Duerme.


  Pareciera que ella intentaba responder antes de que el brillo de sus ojos estuviese apagado y tomase un color oscuro.


- Eso fue bastante cruel de tu parte “hermano”- sonó la voz.
- Cuando se trata de ella siempre puedo hacer una excepción - contestó
- Lo he notado. ¿Sabes que me molesta? - se acercó a él - Qué siempre, siempre, intentas alguna estupidez para tenerle contenta. Tu hermana es una caprichosa incorregible.
- No hablemos de hermanos...tú no te quedas corta con ello.
- Ahh, pero mi caso es diferente. Después de todo, no somos totalmente hermanos.
- Lo sé, pero en mi caso, ella es carne de mi carne y sangre de mi sangre.
- Mi dulce Stéphanos - continuó la chica mientras acercaba su rostro al de Jamie tras tomárselo con ambas manos  - si pudieras conseguirme un cuerpo diferente, yo con gusto dejaría el de tu hermana.
- Eso no es posible - dijo él - mientras tú y Momo estén con ella, Helena puede seguir viviendo, puede seguir caminando, sonriendo, jugando, puede seguir viviendo...puede seguir viviendo… - la desesperación en su voz era evidente. Jamie tenía los ojos cerrados mientras miraba el suelo y respiraba agitadamente.


La voz de Sara interrumpió la escena en ese justo momento.


- Existe otra forma de lograr eso ¿no lo sabes?  tu ofrenda ha dado resultado. Dentro de poco tiempo, ella podrá caminar de nueva cuenta. Pero yo no quiero un cuerpo dividido. Tú serás algún día también un solo ser con mi otro yo...después de todo, tú moriste tiempo atrás…
- Lo sé… - susurró suavemente Stéphanos mientras miraba a Sara - y agradezco estos momentos que puedo tener para verle crecer, verle reír, enamorarse y llorar...no me arrepiento de haber vuelto desde los rincones del mismo infierno por ello - terminó mientras su voz se hacía más severa.


  Una sonrisa cruzó los labios de la chica mientras miraba a Stéphanos que empezó a cambiar ligeramente en su mirada. Su rostro continuaba siendo el mismo, pero había algo totalmente diferente en él. Algo en su actitud no era igual. Su mirada adquirió una frialdad que sólo era compatible con la chica frente a él.


- Siempre hablas de más.
- Y tú siempre le das demasiada libertad a ese Andreakis.
- ¿No debería ser así? - contestó la voz de Jamie - después de todo yo le invité a venir de nueva cuenta a este mundo.
- Debiste dejarle dormir eternamente.
- Lo intenté, pero nunca pude olvidar los últimos pensamientos que tuvo antes de morir - contestó Jamie - las emociones y los miedos de un niño antes de dejar este mundo. Su terror absoluto a desprenderse de su cuerpo, su completa ignorancia de lo que sigue y su miedo a dejar atrás todo lo que conoce. Su miedo a ser olvidado para siempre, que su existencia no haya significado nada, porque simplemente a esa edad nunca existió.


Sara miró a Stéphanos mientras sonreía y se acercaba a él. Mientras ella, el huésped, controlara el cuerpo, éste tenía como siempre la capacidad de caminar con normalidad. En esos momentos el cuerpo de Sara estaba completamente recuperado.


- Lo has escuchado miles de veces...al menos este niño no sufrió en tus manos...murió sin dolor - después de todo, ese es tu don, Thánatos.
- He perdido el control por un momento - musitó Jamie quedamente - he dejado que las emociones mortales de Stéphanos me controlaran.
- Es un pequeño bobo sentimental - contestó ella - pero no menos de lo que eres tú conmigo - continuó mientras le tomaba la mano - Es hora. Debes irte ya.
- Lo sé - le contestó él -  es una necesidad que no deseo.
- Si no te vas...perderemos muchos años más.
- Qué así sea - contestó él mientras le daba un profundo abrazo.
- Yo puedo esperar un tiempo más - contestó la chica - sólo un poco un poco más. ¿Lo harás por mí, verdad? - preguntó mientras acercaba de nueva cuenta su rostro al suyo.
- ¿Me lo preguntas a mí o se lo preguntas a Stéphanos?
- Se lo pregunto al que está dentro de éste cuerpo - aclaró mientras cerraba los ojos.
“Ya sabes mi respuesta” - sonó mentalmente una voz - “siempre la has sabido”


  La chica sonrió mientra miraba a Jamie avanzar junto a la pared. Jaló tres veces una palanca disimulada y una puerta en el piso se abrió dejando entrever un descenso. El olor a humedad se sentía en ese momento y Jamie Stéphanos desapareció el suelo de esa habitación.

- Y ahora, Helena…¿qué podemos hacer tú y yo? Bueno, no importa, ya te has divertido lo suficiente - dijo mientras caminaba frente a la ventana. Supongo qué...puedo dejarte ver conmigo las cosas hoy - terminó por decir mientras abría la ventana y dejaba entrar el sol a través de ella. Sonrió antes de que sus ojos recuperaran el color esmeralda y el colgante de Momo estuviera sobre su pecho.

8 comentarios:

  1. YAY!! capitulo nuevo!! que ganas tenia de que actualizases!! me encanta tu historia es muy adictiva! aunque me pierdo un poco con todos esos cambios de personajes y personalidades! supongo que eso es algo que resolverás más adelante! ya espero con ansias el siguiente!!

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  2. Estoy empezando a preocuparme, hay varias cosas que no entiendo por aquí, eres una maestra del suspense, creo que haré un diagrama para entenderlo, Kit Kat, esta vez si me quedaron fritas las neuronas... pero considero que tal vez nos des un poco de luz... Ansiosa desde ya por la continuación y con querer ver más de esta historia impredecible!

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  3. alguien quiere poner aqui que entendio y discutirlo...por que necesito hablarlo con alguien.

    y a la autora: eres una maestra esto bien podria ser una serie, me tienes esperando por cada capitulo como si fuese una dosis.

    Pam

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  4. que locura¡¡¡¡ creo estar mas perdida que los demás, me encanta esta historia Pero que loco NO HE ENTENDIDO NADA.

    pienso igual que Pam, si alguien quiere hablarlo.... me confunde demasiado cuando hablan entre ellos pero es consigo mismos AHHH y casi siempre tengo que releer el cap.

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  5. jajajajaja buenas tardes!!! Pues realmente me alegra que les haya gustado, pero parece que se van perdiendo mucho :) Para hablarlo hay un grupo de facebook (el fanpage del baúl) allí se van agregando avisos de cuando se va publicando cada cosa en el mismo tiempo que se sube al baúl. Así que también respondemos algunas cosas por allí. El que guste agregar, por el momento están los facebook de nuestras compañeras Akari, Ali y el de una servidora.

    Ahora como bien dice Anak, si cuando hablan entre ellos puede haber una confusión, pero esto es demasiado fácil una vez que se ha puesto atención sobre ellos. Para las que tengan demasiadas dudas rondando su cerebro: Googlear algunos nombres (de los griegos) puede servirle de ayuda. Besines a todos y Kaoru...no te martirices tanto. Por cierto, si, mi kouhai tiene un gusto impecable ;)

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  6. wow simplemente me encanta la historia :D no puedo esperar para la conti hehehehe :D!

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  7. hola kagura!!! claro que si, gracias por tu posteo, el siguiente cap lo subo esta semana, por ahora ando de pasadita, besos y muchas gracias por visitarnos :)

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  8. yeii! estare al pendiente owo emocionada mil!! >////<

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