viernes, 7 de junio de 2013

El Pacto Cap 8. Coincidencias

Eh bauler@s! ¿Cómo les trata el día de hoy? Pues bueno yo super contenta porque salgo de vacaciones la próxima semana y es grato tener algo de descanso entre los trabajos, ya que suelen cansar demasiado. No los entretengo de más, les dejo el siguiente capítulo del pacto. A estas alturas iremos conociendo algunas cosas más de la vida de Jessie que no se habían hablado y unos nuevos personajes se unirán a la trama ya sea para importunar o para ayudar en algunos casos :)  Hasta la próxima.

 “La vida es el bien más preciado que tenemos. Pero fastidia ver la cantidad de gente que no le toma importancia o mucho más aquella que se la vive molestando los otros bienes ¿Cuando dejaremos de ser el animal más egoista del mundo?”.

 

Cap. 8 Coincidencias

 

 

 

  Jessie no pudo olvidar la imagen de la hermana de Jamie. Y en medio de toda su desventura, hasta ahora recordaba que olvidó preguntarle a María sobre su nombre. Se estacionó cerca de Huntley Street. Nada se le antojaba más en ese momento que un café y ningún lugar era a su gusto tan bueno como The Grounds of Alexandria. 

 

  Hasta ahora reparaba en que había demasiada población griega. Sabía que existían muchos residentes de origen griego pero sólo actualmente ponía atención a los detalles de su presencia.

 

  Se sentó unos minutos mientras esperaba su café hasta que notó una sombra parada frente a ella. Alzó despreocupadamente la vista para quedarse un momento sin aliento. Julieta se encontraba frente a ella. Ataviada con unos jeans ajustados, unas botas de piel y una blusa de color blanca. No le preguntó siquiera si podía sentarse. Sólo se ubicó frente a ella mientras dejaba su bolso a un lado y se quitaba esas gafas que escondían sus azules ojos. Jess permaneció sin poder decir algo unos segundos, ese rostro le era tan absorbente que no podía pensar un poco en ese momento.

 

- Parece que te comieron la lengua los ratones - le dijo Julieta divertida.

- ¿Qué estás haciendo aquí?

- Vine por un café ¿no es obvio? Sabes lo mucho que me gusta este lugar.

 

  Jessie miró la hora en ese momento. Era cierto. Esa era la hora y la mesa que ocupaban Julieta y ella todos los días antes. The grounds era su lugar favorito. El lugar de ambas. La rubia le dedicó una sonrisa mientras se acomodaba y cruzaba las piernas. Y por más que lo intentara los absortos ojos de la chica morena no podían dejar de verla.


- No vine en son de guerra, Jessie. Sólo estoy aquí por un café.

- No he dicho que hayas venido a pelearte conmigo - aún así su mirada era recelosa.

- Entonces disfrutemos de este delicioso café, como antes.

- Creo que nuestra situación no es la misma ¿no te parece? - contratacó.

- ¿Oh? No entiendo porqué te comportas así. Yo fuí la que se quedó plantada en el altar - le contestó Julieta a su vez mientras entornaba los ojos.

- No parece que te haya afectado mucho para irte de luna miel con otra persona - soltó Jessie.

 

  Julieta sonrió de forma complacida y Jessie entendió que había metido la pata. Dejó que sus celos tomasen lugar en el momento y situación inadecuada.

 

- ¿Así que es eso lo que te molesta? - preguntó Julieta - ¿qué esperabas que hiciera con esos pasajes, el hotel y lo demás?

- Realmente no lo sé ni me interesa.

- Bueno, entonces no debe preocuparte con quién haya pasado todos esos días en las playas ni con quién me haya acostado cada noche - espetó la otra de forma directa y mirándole.

- Si. No me interesa - contestó Jessie mientras miraba en otra dirección.

  Julieta sonreía a cada persona que pasaba y veía interesante mientras Jessie no podía evitar su frustración. Era evidente que lo hacía por molestarla. Pero tampoco le daba la gana de marcharse y dejarle ver que había ganado.

- A propósito, no veo a tu guardaespaldas cerca. ¿Por fin ha entendido que no te gustan los hombres?

- Lo que yo haga con Jamie no es de tu incumbencia y como verás, no es necesario que esté siempre conmigo. Puedo cuidarme sola.

- Ya veo. Aunque me pregunto de quién quieres cuidarte.

- De absolutamente nadie.

- Bueno. Es un Andreakis bastante parecido a su padre.

- ¿A su padre? - preguntó Jessie. Ignoraba que Julieta supiera de la familia de Jamie.

- Si. Nikos Andreakis. O debería decir, a mi abuelo.

- ¿Qué? - Jessie no terminó de llevarse la taza a los labios - El padre de Jamie ¿Es tu abuelo?

- Era - contestó Julieta - Murió hace un año y el testamento marcaba exactamente ser abierto un año después de su muerte.

- Eso quiere decir que Jamie...

- Técnicamente es mi tío - suspiró Julieta - aunque es hijo de un matrimonio no oficial.

- Entonces Jamie es...

- Si, Jamie es un bastardo.

 

  Jessie quedó un momento en silencio mientras asimilaba la información que estaba recibiendo en ese momento. Los Nelson y los Andreakis, no los había relacionado nunca. De pronto una idea vino a su mente.

 

- Y...¿ que hay de la chica? 

 

  Julieta dejó de beber su café de forma lenta y controlada. Jessie sabía que eso sólo significaba que estaba pensando exactamente que decirle.

 

- Perdona ¿A qué chica te refieres? - Se preguntaba si Jessie por fin había relacionado a Sara con ella.

  Por su parte Jessie entendió que quizá estaba revelando algo que no le pertenecía y dió un sorbo a su café mientras pensaba.

- Escuché a Kafka hablar de que “ella faltaba” - esto era cierto y lo había sacado rápidamente para que Julieta no notara su duda.

- Ah - contestó la otra - No lo sé. Se supone que había una persona más pero nunca se presentó. Imagino que habrá llegado a un acuerdo con Andreakis para ello.

- Ya veo - respondió Jessie. Si Julieta no conocía la existencia de la hermana de Jamie, lo mejor que podía hacer ella era permanecer callada.

  Aún así no pudo evitar recordar la sonrisa de la otra chica. Ultimamente se la pasaba comparando a cada persona con Sara. Lo curioso era que no había pensado en ella en todo el tiempo que estuvo con Julieta. Jamie se había encargado de recordársela y ahora no podía evitar algunas veces tener recuerdos vagos.

 

- Es irónico ¿no es así?

- ¿El qué? - preguntó Julieta mientras saboreaba su café.

- Pensar que tienes algo y despertar en un instante de la fantasía.

 

  Julieta dejó su taza lentamente en la mesita mientras miraba a Jessie. En su mirada no había emoción alguna.

 

- Si, es irónico - respondió mientras dejaba escapar un lento suspiro - Creo que me confié en que sólo yo quedaba en esa familia.

- Si.

- El apellido se acaba  con mi abuelo, así que no pensé que...

- Espera... - interrumpió Jessie que hasta ahora caía en la cuenta - Eso quiere decir que tú también eres una An...

- Andreakis. Mi madre era la hija de Nikos - contestó Julieta visiblemente extrañada - ¿Hasta ahora te has dado cuenta? - le interrogó - cuando piensas casarte con alguien al menos indagas sobre su origen - le reclamó Julieta. Ignoraba que Jessie no había tenido información alguna sobre su origen.

- Perdona - le contestó Jessie. Era cierto que andaba mucho más lenta de lo normal - Pero siendo tu apellido Nelson ¿por qué iba  pensar en tí como otra cosa?

- ¿Otra cosa? - se ofendió Julieta

- Otra familia - corrigió Jessie apuradamente.

- En verdad que tienes últimamente un genio... - contestó Julieta

- Y tú una lengua...

- Nunca te quejaste antes de ella - respondió nuevamente Julieta. Jessie se quedó en silencio un momento sin saber que responder y dió una probada a su pastelito que se había estado quedando en el olvido - Sigues comiendo cosas dulces.

- No engordo con ellas.

- Lo sé - respondió Julieta a su vez - Es una de las cosas que me gusta de tí.

 

  Ambas se quedaron un momento mirándose sin saber que decir. Pareciera como que esas pláticas que sostenían en el antaño nunca hubiesen desaparecido.

 

- No funcionaría - interrumpió Julieta.

- ¿Perdón?

- He pensando que de casarnos eso no funcionaría - dijo Julieta - Jessie, nos llevamos mucho mejor así, sin complicaciones ni nada por el estilo  ¿No te parece?

- No lo había pensado - le dijo Jessie con sinceridad.

- Yo sí. Confieso que no he dejado de desearte, que me excita la sola idea de besarte Jessie, pero estoy segura que de habernos casado, ese matrimonio hubiese resultado un verdadero fracaso y te estoy agradecida por haberme salvado de esa situación.

- ¿Eh? - Jessie aún no se creía lo que Julieta le decía en ese momento. Un fracaso. Una salvación. ¿Y acaso era ella la jodida mujer maravilla?

- Podemos continuar eso así ¿verdad? Bebiendo café como antes, saliendo como antes, desahogando la mutua necesidad que tienen nuestros cuerpos pero sin el engorroso trámite de por medio.

- No entiendo lo que me estás queriendo decir.

- Creo que me entiendes - le contestó Julieta mientras acercaba su rostro al de Jessie - Te deseo. No he dejado de desearte y lo que quiero en este momento, es el postre antes del almuerzo.

- Tú no puedes comer cosas dulces - contestó Jessie con las mejillas encendidas - y yo estoy cansada de las cosas saladas por el momento - remató antes de levantarse de la mesa y empezar a caminar.

 

  Julieta tenía una sonrisa en el rostro mientras le veía retirarse, pero la sonrisa se le congeló momentáneamente cuando un chico se sentó frente a ella mientras se quitaba unas gafas oscuras y le sonreía seductoramente. Al final  sólo le sonrió al chico mientras se retiraba del lugar tras dejar la suficiente propina.

 

  La indignación de Jessie no era fingida. Era cierto que Julieta tenía cierta conducta que muchas veces era inexpresiva pero cuando lo hacía era mucho peor que las muelas de juicio. Caminó hacia su auto que se encontraba estacionado a una corta distancia de allí y en el recorrido se encontró a un conocido suyo, un diseñador de interiores con el cuál mantenía una amistad desde que arribara a Sydney.

 

- Y con respecto a eso Jessie, tienes que venir un día con nosotras - hablaba efusivamente - llevamos dos semanas yendo al mismo sitio.

- ¿Dos semanas? - se extrañó - Creí que preferían ir rotando los clubs.

- Si, pero hay cierta persona que aparece cada viernes y sábado en escena.

- Suena como si estuviesen espiando a esa persona de los viernes y sábados.

- Nena, no es lo mismo verlo y espiarlo que criticarnos sin hacerlo - se defendió el chico.

- ¿Y qué es lo que lo hace tan interesante? - preguntó Jessie divertida.

- Es un completo misterio - le susurró - apareció un viernes y nos pareció tan sexy. Delicado, de formas verdaderamente atrayentes, pero para hablar en serio...Becca piensa que es mujer...

- No entiendo, Jona - le dijo Jessie al chico - ¿Tú piensas que es hombre...y Becca piensa que es mujer?

- Exacto querida. Verás, Becca, Sam y yo nos fuimos ese día al club esperando ver si Becca pescaba algo, ya ves que últimamente anda desanimada desde que Beatrice le puso el cuerno..

- Si

- Y entonces apareció, se sentó a un lado de Becca y al verle allí sola...

- ¿Cómo es que Becca terminó sola con ustedes dos yendo con ella?

- Oh bueno - interrumpió a Jessie - yo tenía que ir al servicio...

- Tú en el servicio...¿y dónde estaba Sam?

- En realidad necesitábamos ir al servicio - interrumpió nuevamente Jona - hacía mucho calor

- Y necesitaban ir a ponerse más calientes - dijo Jessie mientras le ponía un reproche en la mirada - par de calentones...

- Bien, el caso es que al regresar...Becca charlaba animadamente con un bombón.

- Que es una mujer...

- No, no ¿cómo podría serlo? Esa cara tan gay, querida, sabes a qué me refiero.


  Jessie asintió levemente mientras miraba a Jona. Tenía un excelente radar.

 

- El caso es que Becca no quiere aceptar que se ha equivocado y desde luego, hemos...

- Apostado.

- Si, hemos apostado una nada despreciable cantidad  - terminó diciendo mientras miraba a un lado.

- Ya veo. ¿Y a dónde se supone que van a ir este fin de semana? - preguntó.

- Iremos al bar Bijoux ¿vendrás? - le preguntó el chico.

- Bijoux... -murmuró Jessie - Jona...

- ¿Si?

- De casualidad...la persona que vieron...es una persona alta, de cabello y ojos oscuros, con la cara andrógina... vestimenta de corte y calzado de confección a mano...¿y que tiene un acento extraño?

- Bueno - dijo Jona - creo que puede ser parecido a lo que mencionas.

- ¿Y por pura coincidencia del destino...mencionó su nombre?

- Mmm, no creo. Se la pasó mirando el lugar.

- Ya veo. Bien, por cierto voy a estar ocupada dos años haciendo una remodelación de algunos hoteles en el país. Me interesa mantener contacto contigo. ¿Sigues trabajando en tus ratos libres?

- Querida, tengo mucho rato libre. La página va excelente así que el dinero extra me viene perfectamente.

- Bueno, entonces tengo una propuesta que hacerte. A tí, a Sam y a Becca claro. Como nuestra primera sociedad.

- Suena como si te tocara la lotería y quisieras armar tu propia empresa.

- Algo así - sonrió Jess - pero en realidad es un trabajo y claro, necesito un publicista, una fotógrafa y un decorador de interiores...más todo el equipo pertinente.

- Cuenta conmigo entonces - le dijo Jona - Pero vendrás ¿no?

- El viernes.

- Si exacto, el viernes.

- Bien, los veré allí.

 

  Jessie tenía la impresión de que todos tenían en mente a la misma persona. Sonrió para sus adentros.Si corría con suerte les pegaría el susto de sus vidas a esas tres personas cuando les presentara a Jamie. Y luego intentaría sobrevivir a todos ellos. Volvió a sonreir. Por primera vez en el día se sentía como si tuviese todas las respuestas y luego dejó de sonreír. Recordó a una chica de oscuros cabellos de la cuál no sabía el nombre.


“Es un día realmente agotador ¿ no es así?”

- Cállate Mo. Me duele todo. En este momento no soy capaz de pensar con propiedad.

“Son los altibajos de todo lo anterior”

-Lo sé.

“¿Qué haremos con la chica Jessie?”

- No es algo que no podamos manejar entre nosotros. Por cierto ¿Qué tal todo?

“Estable, como siempre. Me he asegurado de verificarlo. Sólo un poco más Andreakis. Has soportado demasiado tiempo como para no aguantar un poco más. Es virtualmente nada”.

- No creo Mo, que entiendas lo que es virtual y lo que no.

“Ah, eso es algo que no creo que entiendas desde tu punto de vista...humano”.

- Si. Lo entiendo. Quisiera levantarme pero aún no puedo. Parece tan oscuro desde aquí.

“Ahora eres tú quién no entiende nada de ello”

- Me siento tan débil...

“Eso es lógico. Hoy es el último día sin luna”.

- Si, el último día del mes en el cuál la luna permanece oculta...

 

9 comentarios:

  1. me encanto el cap, cada vez se pone mas interesante, espero el prox cap. con muchas ansias... pasala genial en tus vacaciones, te lo mereces despues de tanto trabajo =D ..
    saludos! ^.^

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  2. Muy bueno me gusta tu historia ;)

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  3. Me siento tan jodidamente intrigada, eres una genio

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  4. Ok, ya quiero saber qué pasa. La incertidumbre me mata.
    Esperando el próximo capítulo!. Buen trabajo :)

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  5. es muy divertida la historia y fascinante espero con ansias el próximo capitulo¡¡¡¡¡¡¡ SIGAN CON SU BUEN TRABAJO

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  6. "la ha dejado con ganas" hahaha que buen cap.
    espero leerte pronto

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  7. Querida humana tienes talento para estas historias, solo me queda esperar tu siguiente publicación, que espero con ansias. Atte. U.

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  8. Gracias bauleras y bauleras por apsarse a comentar, y gracias al anónimo U, jajaja me ha encantado lo de humana XD me alegra que les vaya gustando como se va desenvolviendo la historia jajaja. Tengo a una amiga traumada sin saber que pensar de la continuación todavía XD Besines a tod@s y espero volgar el siguiente antes de irme de vacaciones :3

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  9. Cómo amo a Julieta!!! wuajajajaja me encanta esa mala mujer !!! Excelente me encanta la historia

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